Neymar, no, gracias

El artículo que os disponéis a leer lo redacté hace un par de semanas. Justo antes de que saltara a la luz el último escándalo protagonizado por Neymar Junior y de que sufriera su enésima lesión. En otras palabras, estoy haciendo eso que se estila tanto en las “películas modernas” de contar el final de la historia al principio y después ir viendo como se llega a la situación de la escena inicial. Respecto a su reciente incidente, y partiendo de la presunción de inocencia y de lo extraña y rocambolesca que es toda la historia, el simple hecho de llegar a ponerte en esa situación nos indica las pocas luces del personaje en cuestión. Hagamos un breve resumen… eres un multimillonario conocido en todo el mundo y… conoces a alguien a través de una red social y sin saber nada de esa persona, le pagas un billete de avión y una habitación de hotel para retozar un rato juntos. En el mejor de los casos eres un sujeto inocente e infantil al que han tendido una trampa y en el peor de los casos, eres un presunto agresor sexual. Y en este punto de la película, la escena se detiene y sale un letrero que dice “Two weeks earlier”.

Como cada verano, el final de la temporada futbolística trae consigo el pistoletazo de salida del mercado de fichajes. Esa feria de ganado humano vendido a precio de oro que sirve desde tiempo inmemorial para llenar portadas de periódicos deportivos cuando no hay otra cosa que contar.

En esta ocasión, uno de los nombres que suena con más fuerza es el de Neymar. El brasileño empieza a ver que se le pasa el arroz y que sus arcas están llenas, pero no así su sala de trofeos. Ney se encuentra ante la última oportunidad de su vida para demostrar que es algo más que una versión mejorada de Robinho. Un “much to do about nothing” que ha engañado a (casi) todos con su interminable catálogo de bicicletas, lambretas, rabonas y demás especies, tan vistosas como inútiles.

Dicen que para poder perpetrar un timo es precisa la astucia del estafador, pero igualmente es esencial que el timado sea codicioso y crea que se puede aprovechar de una situación para obtener un supuesto beneficio. En este caso el “primo” es el club de Concha Espina.

El timado, al igual que el cornudo, es el último en enterarse, mientras desde fuera todos ven el timo como si de una escena de una película de Toni Leblanc haciendo el timo de la estampita se tratara. A continuación, voy a desgranar todas las razones por las que rezo cada noche para que el Real Madrid no caiga en la trampa y fiche a semejante fantoche:

– Siempre que Florentino Pérez da sus pomposos discursos al realizar un fichaje galáctico, escuchamos las mismas frases. Una de ellas es que “el Madrid ficha a los mejores jugadores del mundo”. Pues bien, es evidente que, si quieres fichar a Mbappe y al final te traes a Neymar, el carioca es un segundo plato en toda regla. Y un segundo plato demasiado caro.

– Otra de las máximas que llenan la boca de los mandatarios merengues es la de que el Real Madrid tiene una serie de valores que sus jugadores deben transmitir a los aficionados. Estos valores se remontan a tiempos de Santiago Bernabéu, cuya figura ha sido malintencionadamente deformada por algunos, pero que recomiendo a todo aquel que esté interesado que lea su biografía o que vean un documental sobre él emitido no hace mucho. El que espere encontrarse a un todopoderoso señor de derechas, como ciertos sectores quieren que todos crean se llevará una inesperada sorpresa. Bernabéu era un hombre cuyos valores principales eran la lealtad, la humildad o la seriedad, entre otros y… ni era rico (en contra de lo que muchos podrían pensar) ni era tan de derechas como muchos dan por sentado. Dicho esto, Neymar es todo lo contrario de lo se espera que el Madrid ,como entidad, o sus jugadores, a título individual, transmitan a los aficionados. Neymar no es un buen profesional. Es difícil elegir cual es su principal defecto. ¿Sus partidas de póker? ¿Sus viajes a Brasil en plena temporada para celebrar el cumple de su hermana? ¿Su dudosa manera de recuperarse de sus lesiones? ¿Su ego desmedido?

– Muchos dirán que todo eso no importa. Que lo realmente importante es lo que el jugador pueda hacer en el campo. Pues bien, incluso en este aspecto el posible fichaje de Neymar es contraproducente, ya que Neymar se desenvuelve exactamente en la misma posición que Hazard, que Vinicius o que Rodrygo. Por lo tanto su llegada eclipsaría al belga y frenaría en seco la progresión de sus dos jovenes compatriotas. Otros dirán que lo del ego no es para tanto y que para ego el de CR7, pero de nuevo Neymar J.R. sale perdiendo. El de Madeira es un profesional como pocos, su dedicación al fútbol es absoluta y se cuida como nadie. Y ya si entramos a comparar las estadísticas de uno y otro, la diferencia es abismal. Neymar no marca un gol por partido ni en el Pro Evolution Soccer. También habrá quien sostenga que fichar a la principal figura de la selección brasileña es todo un lujo. Pero Neymar no ha sido capaz de llevar a la canarinha ni cerca de ganar un mundial.

– ¿Aún no he convencido a todo el mundo? ¿Queda alguien mayor de once años que todavía piense que Neymar mola mazo? Tengo más argumentos. Por ejemplo, las lesiones sufridas por el ex culé en las dos últimas temporadas son un aviso para navegantes que debería disuadir a la directiva blanca incluso antes de poner la posibilidad sobre la mesa. Y finalmente, como buen jugador de póker, me he guardado mi último as en la manga para el final: la injustificable agresión a un aficionado durante un reciente encuentro con el PSG debería ser suficiente motivo para descartar definitivamente la contratación de este pintamonas. Sí, lo reconozco. No me gusta Neymar. Espero que a Zidane tampoco y que sea capaz, de ser así, de imponer su criterio. De lo contrario, nos espera Neymar y todo su séquito. Casi !.

Termino mi argumentación citando a Vicente del Bosque, que en una reciente charla fue preguntado a quién ficharía entre Neymar y Mbappe y su respuesta fue: “ficharía a Mbappe, porque me parece más sensato”.

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