Pregón (íntegro) del 41º Maratón de Fútbol Sala de Benalup-Casas Viejas

Ayer Juan Miguel Rodríguez Moreno (Juanmi) pregonó el 41º Maratón de Fútbol Sala de Benalup-Casas Viejas y hoy todos, incluso los que no pudisteis estar presente, podemos disfrutar de su pregón, gracias a la gentileza del pregonero que nos lo ha facilitado para compartirlo con todos, pues como bien el mismo ha dicho, es una fiesta de todos, para todos.

Pregón de Juan Miguel Rodríguez Moreno (05/07/2019).

Hola, muy buenas noches a todos, y muchas gracias por estar aquí. En primer lugar y como no podía ser de otra manera, quiero agradecer a la comisión organizadora del Maratón  y a la Concejalía de deportes del Ayuntamiento de Benalup Casas Viejas, que hayan pensado en mí para abrir este Acto del Sorteo de la 41 edición de nuestro maratón popular.

Como podréis imaginar me llena de orgullo el estar aquí hoy, pero si soy sincero, me ha costado aceptar dicha invitación, pues no es fácil, subir aquí, hablaros y estar a la altura de la fiesta que celebramos. Seguro que hay muchísimas personas que se merecen igual o más que yo estar aquí. Finalmente y como no puede ser de otra manera acepté, por supuesto después de haberlo pensado mucho.

 05 de julio de 2019, día del sorteo, antesala  del maratón, “ya está aquí, un año más”.  Ya podemos ilusionarnos y soñar con quién nos va a tocar en el sorteo, todos estamos pensando aunque no lo digamos, ojalá nos toque el cuadrante más fácil (siempre suele ocurrir que nos parece que el cuadro más fácil es el de los demás equipos,  el del nuestro siempre es el más complicado), ¿sabéis de qué hablo, verdad?

Para empezar,  os voy a decir en una sola palabra lo que para mí es el maratón,  ILUSIÓN, cada año la misma o mayor ILUSIÓN  que el anterior.

Aún recuerdo, cuando era un niño  con apenas 7 añitos, allá por el año 1979,  como vi alucinado,  como una serie de personas y equipos jugaban un campeonato de fútbol sala en la Alameda de mi pueblo, justo en el campo que yo utilizaba todos los días para jugar con mis amigos. Fue algo que me marcó.

En aquellos comienzos solo jugaban equipos seniors, o al menos es lo que recuerdo, así que tuve que esperar hasta el año 1.983, con 11 años, para debutar por primera vez en el maratón. Fue con el San Agustín promesas, no se me olvidará nunca, aunque debo deciros, que fue un debut amargo, a las primeras de cambio para tu casa, eliminado, y además goleado. En aquella época, no había tantas categorías, sólo juveniles y seniors. (Como ha cambiado la cosa).

A partir de aquel año, he  jugado todas las ediciones siguientes, de forma ininterrumpida, hasta contar 35 maratones a mis espaldas, y este próximo, si Dios quiere, será el 36.

Con el paso de los años he vivido el gran cambio que ha experimentado esta Fiesta mayúscula de nuestro pueblo.

He visto como han ido aumentando los días de nuestro maratón, primero fueron dos días, luego tres, ya son cuatro, y seguro que dentro de unos años empezaremos el miércoles. Y además se han ido incorporando categorías a la competición, pelusas, prebenjamines, benjamines, infantiles, cadetes, féminas, veteranos y superveteranos.

Igualmente, he podido vivir en primera persona  como ha ido evolucionando la preparación de la Alameda, como se han ido colocando redes, al principio en la portería de la Iglesia, para que no se perdieran balones que se disparaban a puerta, pero que por causas del destino, o por causa de pelotazos sin sentido, salían demasiado altos.

He visto como se empezaba a vestir la Alameda de redes a su alrededor, hasta llegar a ser cubierta completamente, como se hace hoy en día, en la que se hace muy  complicado que un balón salga fuera del recinto.

He visto, y vivido con agrado, como el Ayuntamiento cambiaba el suelo de losas viejas de nuestra Alameda, y eliminaba los montículos existentes provocados por las raíces de los árboles, que tantos esguinces y lesiones provocaban.

Todos hemos visto y vivido como los árboles de la Alameda juegan unas veces en contra y otras a favor, eso sólo ocurre en nuestro Maratón.

He visto como se ha conseguido poner gradas en la Alameda, para que parezca un verdadero estadio, el estadio, en el que todo aficionado al futbol sala en Benalup, quiere jugar y meter un gol, ….o salvarlo.  

He visto como la organización ha conseguido llenar de publicidad todo el campo, los laterales, los fondos, publicidad aérea a la altura de las redes.   Verdadero despliegue publicitario (sin patrocinadores, la fiesta es menos fiesta).

He visto como ha llegado la tecnología a la mesa de control, como ahora cuando llegas y te pones a ver un partido, ya no hace falta preguntar al que está a tu lado cómo va el partido, ya sólo tienes que preguntar quién va ganando…. Marcadores electrónicos, vaya pasada……

He visto cómo, desde el primer día de maratón contamos con la presencia de asistencia sanitaria, gracias sobre todo a LA CRUZ ROJA, institución a la que este año con muy buen criterio en mi opinión se le dedica el Maratón.

He visto como tenemos una app, para poder consultar los horarios y demás información de los partidos. Eso se llama renovarse o morir, y el maratón ha decidido renovarse, y seguir creciendo con el paso del tiempo y de la mano de las nuevas tecnologías.

He visto como se ha pasado de apenas una veintena de equipos participantes a más de 100 todos los años, eso es mérito, y es gracias a la ILUSIÓN que ponen los organizadores, a la ILUSIÓN de todos los que nos gusta el futbol sala, y mérito de todos los benalupenses, que en estos días se echan a la calle para vivir esta fiesta.

He vivido, como rivalidades dentro del campo se convertían en amistades fuera de él.

Hace unos momentos os dije que hice mi debut en el año 1.983, con el San Agustín promesas, a partir de ahí, he vivido momentos maravillosos, llegando a participar en distintos  equipos como Selección Española  (vaya nombrecito, pero ya sabéis, los niños y las ilusiones), El Pilar (con este equipo llegué a ganar mi primer título en categoría juvenil), San Elías, con el que conseguí volver a ganar un nuevo maratón, otra vez en categoría juvenil. En el Oasis, equipo de amigos del barrio, y por último en el Dínamo, equipo en el que como todos sabéis sigo jugando, y en el que me llena de orgullo poder decir que después de tantos años, en esta edición cumple 30 años, y como no puede ser de otra manera no puedo dejar pasar la ocasión de homenajear a este grupo de amigos y compañeros, que año tras año, con las dificultades que nos vamos encontrado siguen al pié del cañón, siguen compitiendo y disfrutando de su fiesta preferida… fue allá por el año 1.989 cuando un grupo de chavales recién salidos de juveniles, se plantaron en la Alameda e hicieron disfrutar a todos los aficionados, ganando en su primera aparición en Senior, tan preciado botín. Si hago honor a la verdad en esta  primera edición yo no formaba parte de ese equipo, no me quiero asignar méritos que no me corresponden.

Con el paso de los años este grupo de amigos consiguió ganar hasta en tres ocasiones el marathón (1.989, 1.991 y 1.996). En este último si puedo deciros que fui partícipe de la victoria.

Puedo contaros muchas anécdotas  que he vivido, pero como no es plan de estar aquí hasta las tantas…. os contaré algunas de ellas.

La primera, es una pillería. Entre tantos participantes, siempre hay alguien tentado a descarriarse.  Así, en una edición del sorteo pude comprobar, como el ingenio da  casi para cualquier cosa, y pude vivir, como alguien, no es plan de descubrirlo aquí y ahora, cuando en los sorteos sólo se daba el nombre del equipo en un papel, entregó dos nombres, dos papeles con nombres distintos, para así poder escoger el cuadrante más fácil que le tocara. Se la dio a Moguel y a la organización. Si está por aquí sabrá de quién hablo…..

La segunda, es la desilusión que me llevé en mi segunda participación en el maratón, ya que nos eliminaron por un gol que metió una rama de un árbol. Si, si, el delantero remató demasiado alto, el balón dio en una de las ramas que había en la portería que da al Tato, y el portero (mi primo Miguel dejó pasar el balón creyendo que no valdría). Se ve que el árbitro andaba un poco despistadillo…… Al final gol, y a la calle.

Y la última anécdota, que es la que me provocó la mayor alegría e ILUSIÓN, que he vivido en estos 35, casi 36 años de maratones. No es otra que la famosa anécdota del penalti de Moguel. Fue en el año 1.996, cuando después de unas semifinales de infarto, y de rivalidad entre el Dínamo y Los Badalejos, el partido finalizó empate a 2. Tuvimos que ir a la tanda de penaltis, y claro aquí entró en juego la pillería de algunos jugadores de Los Badalejos, que se las apañaron para que se sorteara no sólo el orden de los lanzamientos, sino también la portería donde tirarlos. Esto nunca había ocurrido, puesto que como todos sabemos las tandas de penaltis en la Alameda se tiran en la portería que da al Tato. En ese sorteo se decidió que la tanda de penaltis se tiraban en la portería de la Iglesia, que es donde estaba colocada la afición de Los Badalejos, que lo celebró como si ya hubiesen ganado el título. Esto dejó descolocada a la afición local, que claro está se decantó por apoyar al Dínamo. Después de unos instantes de incertidumbre y dudas…. la tanda iba a comenzar. Todos nos dirigimos hacia aquella parte del campo para empezar, pero… sorpresa, que está pasando… Vimos como una parte de la afición, con Paco Puerto a la cabeza, invadía la alameda, y cogía  a cuestas la portería donde debían tirarse los penaltis y la quitaban del medio.. Esto creó un desconcierto mayúsculo. Nadie sabía que estaba pasando, primer motín en la historia del Maratón, ….. o se tiran los penaltis donde siempre o no se tiran, esa era la reclamación que hacían los que llevaban a cuestas la portería.  Finalmente, por cosas del destino, los penaltis se tiraron donde siempre, en la portería del Tato, y allí después de casi una veintena de lanzamientos, fue Moguel, quién utilizando su famoso tiro de puntera nos dio la victoria, con un golazo por la escuadra…. Eso sí, el balón no pudo utilizarse para la  gran final, había dejado la uña clavada en él.  Gracias a ese gesto de la afición local, pudimos ganar en la gran final, jugada contra la calle Nueva, que ostenta el récord de la final que se ha  jugado más tarde en la historia de esta competición. Terminó el partido allá por las dos de la madrugada. Por cierto también llegamos a los penaltis, y aunque este feo decirlo, yo marque el penalti de la victoria.

En fin, supongo que cada uno de vosotros tendréis vuestras propias anécdotas y batallitas, seguro que miles de ellas,  pero estas son las que yo os puedo contar.

Habréis podido escuchar como al principio y durante todo  este rato que llevo aquí, he mencionado en varias  ocasiones la palabra ILUSION. Para mí es lo más importante del maratón, LA ILUSIÓN. Y lo digo por muchos motivos:

  • ILUSIÓN, por venir aquí hoy, y ver quién te toca en primera ronda en el sorteo y cuál es tu posible cuadrante para llegar hasta la final. Aunque todos hablamos de participar, ese gusanillo de querer ganar todos lo tenemos, claro, somos humanos.
  • ILUSIÓN, por participar, ya sea  por primera, segunda, quinta o trigésimo sexta vez, en el maratón.
  • ILUSIÓN, por ponerte en forma para el maratón. Todo el mundo que participa quiere llegar en la mejor forma posible. No sé si os habéis dado cuenta, pero desde hace ya un mes,  las calles, el padrón, el recinto ferial, etc, están llenos de chavales y carrocillas corriendo para llegar con las piernas sueltas a la competición.
  • ILUSIÓN, por saber que como año tras año, el último gol de mi equipo, siempre lo mete JOSELITO, persona más querida de cuantas participan en nuestra fiesta.
  • ILUSIÓN, por reencontrate con amigos que ves de año en año, y que aprovechan estas fechas para volver a su pueblo, y disfrutar de su particular maratón.
  • ILUSIÓN, por ver a nuestros hijos, hijas, nietos, nietas, padres, amigos, amigas, jugar en el maratón. No hay mayor ILUSIÓN, que ver a quién quieres hacer lo que más les gusta… Esto es maratón.
  • Y por último,  ILUSIÓN, por salir  de tu casa, bajar al centro del pueblo, aparcar el coche, donde buenamente puedas, y acercarte por las calles que te llevan hasta la Alameda, y ver como desde el jueves por la noche el pueblo se ha echado a la calle, te da un subidón tremendo, ver tanta gente en la calle, con alegría y ganas de disfrutar en su maratón. Eso es ILUSIÓN con mayúsculas.

Para finalizar , no puedo más que agradecer infinitamente, la idea que tuvieron algunas personas, allá por el año 1.979, cuando decidieron organizar esa competición en la plaza del centro del pueblo. Esa competición, que seguramente, no tenían ni idea de la magnitud e importancia que iría tomando con el paso de los años, como fiesta mayúscula de nuestro pueblo.  Gracias a estas personas hoy, y aquí, tenemos algo que celebrar, y no es otra cosa que nuestro querido MARATÓN.  Buenas noches, suerte a todos y………

 ¡VIVA EL MARATÓN!

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