Opinión | ¡Qué bonito, qué bonito, qué bonito está mi pueblo…!

Vuelve la alegría, vuelve el ¡qué bonito, qué bonito, qué bonito está mi pueblo…!, vuelven los pasodobles, la guasa, el cachondeo, la ironía, la burla, la sátira, los disfraces, el olor a teatro, a Salus, a Juan José Hueso, a romancero, a Mañez, a música, a pregón, a concurso… En definitiva, huele a Carnaval.

ay mamá, mamá,ay mama, mama,o nos compra un chupeo no vamos más,o no vas más a coger algodón. O nos compra un chupeo lloramos tos”.

Los niños llorones (1966)

Se podría hablar mucho de la idoneidad de la fecha elegida para celebrar esta fiesta tan arraigada al mes de febrero, pero no es mi intención hablar de ello, el carnaval es ahora y es lo que hay, por tanto, de nada serviría si está bien o si está mal, este año ha tocado así y si te gusta el carnaval, solo tienes que dejarte llevar y disfrutarlo al máximo. De lo contrario, hay muchas más opciones a las que tienes acceso.

Oficialmente hay cinco agrupaciones en nuestra localidad, evidentemente, no es el año que más agrupaciones hay, aunque solo por el tiempo invertido en escribir sus letras, ensayarlas a horas intempestivas y tener la alegría y el valor de defenderlas en el teatro, primero y luego en las calles, solo por eso, merecen todo mi respeto.

Una de esas agrupaciones está liderada por Andrés, hijo de Fernandín, otro ilustre carnavalero, que además está perfectamente acompañado por otros experimentados carnavaleros. Este año se denominan “Los Remediantes” y nos traen una comparsa con fuerza de las que dejan huella.

Los Remediantes

Álvaro Bancalero ha estado ligado a la música toda su vida, y en los últimos años se ha convertido en un autor de referencia, con letras frescas, con ideas más transgresoras y con un concepto del carnaval más atrevido. Este año presenta, La Máscara, una comparsa que no dejará a nadie indiferente.

La Máscara

Manolo “El Negrito” no solo tiene los mejores pollos asados de todo Benalup-Casas Viejas (opinión muy personal). Sino que además este año viene cargado de letras irónicas, muy desenfadadas y con un grupo muy heterogéneo, donde mezcla juventud y veteranía y que por ende aporta riqueza a su espectáculo. El nombre de su chirigota “En tu casa o en la mía”. La diversión está asegurada.

En tu casa o en la mía

Otra de las comparsas de referencia en nuestro pueblo es la conocida como la comparsa de los Kaleros. Comparsa de aire fresco, manteniendo siempre la pureza de la modalidad. Un grupo joven y al mismo tiempo experimentado que todavía tiene que dar muchas alegrías a nuestro pueblo. Este año se denominan “El puente del olvido” y como el resto de agrupaciones, se presentan oficialmente hoy en el Teatro Municipal.

El puente del olvido

Y cómo no, hablar de la chirigota “Socorro que no llego”. Un grupo con muy poca vergüenza, con ganas de hacer carnaval, a cualquier hora, cualquier día y en cualquier momento, risas aseguradas. Esta chirigota que tiene integrantes de mucha categoría, como Paco “de la Cueva” o “El Tirilla” son de los que van más allá, no solo hacen carnaval, sino que son un auténtico espectáculo verlos, de principio a fin.

Socorro que no llego

Y por último mencionar, la llegada de Daniela y Martina, que este año han hecho un breve romancero que hace un repaso al carnaval de antes y de ahora, de una forma simpática y que pese a sus edades, 9 y 6 años respectivamente, hacen carnaval y estoy seguro que en el futuro habrá que tenerlas en cuenta.

Romancero Noticiero

Todas las agrupaciones mencionadas pasarán por el Teatro Municipal, hoy viernes a partir de las 20:00 horas y mañana sábado en dos funciones, una a las 16:30 horas y otra a las 21:30 horas. Todavía quedan entradas, que se pondrán a la venta el mismo día en el teatro, justo antes de cada función.

Más allá de las agrupaciones, también hay más carnaval, hay un concurso de agrupaciones, que estrena segunda edición y que es a nivel provincial. El cartel anunciador del II Concurso Provincial de Agrupaciones de Carnaval es obra del ilustrador y letrista Victoriano Cano Pérez. El afiche está dedicado a Juan José Hueso García, quien ejerciera de maestro en la localidad, colaborando de manera activa con diferentes agrupaciones locales de Carnaval. Juan José Hueso García falleció durante la pandemia del coronavirus. Dicho concurso se celebrará del 27 al 29 de abril.  

El pueblo ha sido engalanado con luces para la ocasión y un precioso pito de carnaval preside la entrada al centro neurálgico de todas las celebraciones. Por supuesto, habrá espectáculos y eventos para todas las edades, así que si tienes ganas de carnaval. Comienza el espectáculo.

Opinión | El “gatopardismo” del PP

En 1958, Giuseppe Tomasi di Lampedusa publicó “El Gatopardo”, en la que expresaba la idea de que la aristocracia tenía que aceptar cambios políticos que pueden ser inevitables con el fin de preservar su poder, estableciendo aquello de que “Si queremos que todo siga como está, es necesario que cambie todo”.  Esta aparente paradoja ha venido desde entonces impregnando a la política como doctrina en el sentido más amplio y en todo su abanico ideológico, lo que se ha venido a denominar como lampedusismo o gatopardismo.

El recién congreso del PP celebrado en Sevilla, se ha convertido en todo un ejercicio de gatopardismo al más estilo ortodoxo del concepto. El congreso de los populares se ha celebrado bajo el lema de “PREPARADOS”, que visto lo visto, muy bien se ha podido traducir como dispuestos a que todo siga igual. 

Ha sido un congreso en el que no ha habido debate ideológico, ni análisis de ningún tipo porque no ha habido propuestas ni nada parecido. Tampoco ha existido ninguna reflexión sobre la relación del PP con la ultraderecha ni en las formas y modos de practicar la oposición en el Parlamento. Tan solo se ha tratado de un congreso para cambiar una dirección quemada por sus muchos errores y bandazos y finiquitada por el único acierto: señalar de dudosa moralidad las comisiones cobradas en plena pandemia por el hermano de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. La lucha contra la corrupción interna seguirá siendo la asignatura pendiente del PP de la nueva dirección. La lección ha sido contundente: cuidado con quien se mueva, porque no solo no sale en la foto, sino que se le borra.  

El ya expresidente del PP, Pablo Casado, pretendió cambiar de sede nacional en la madrileña calle de Génova reformada con dinero negro fruto de la corrupción, como gesto de una voluntad inequívoca de rechazo de la misma. Ya nadie en el PP habla de la necesidad de cambiar de sede, si sus nuevos moradores no se sienten incómodos en ella.

Alberto Núñez Feijóo, que viene a sacar el PP del riesgo de desaparición tal como ha señalado el oráculo Aznar, viene con una abultada mochila a sus espaldas. Una estrecha relación con un conocido narcotraficante gallego que no ha sabido explicar del todo y de la que no quiere oír ni hablar y un supuesto trato de favor en forma de millonarios contratos a una empresa de seguridad en la que la hermana del actual presidente del PP nacional tiene un relevante cargo de responsabilidad.

No se sabe si es el caso de la hermana de Feijóo lo que lleva a este a asumir de pleno todo lo referente al caso del hermano de la presidenta de Madrid, Díaz Ayuso. O a ese otro recién destapado de la contratación sin concurso de la empresa de la madre de la presidenta madrileña por la Junta de Andalucía. Todos ocurridos durante la pandemia. 

La designación como Secretaria General del partido de Cuca Gamarra, casadista acérrima hasta que vislumbró que traicionando a su mentor era la oportunidad, no solo de conservar sino de consolidar y mejorar su estatus en el partido, es el paradigma más meridiano de la mayúscula traición habida en el PP que lo ha llevado a cambiar todo, para que nada cambie.

En definitiva, un gatopardismo extremo y paradigmático que nada presagia que las formas y modos de la política del PP cambien, ya sea por las rémoras que unos traen, las carencias que otros manifiestan y la ambición de los que no dan por terminada la fraticida lucha por el poder interno en el partido. Mientras tanto, la ultraderecha frotándose las manos y babeante relamiéndose los labios.

Para este viaje no hace falta tanto equipaje ni tantas alharacas. 

Opinión | Cuentos

y que el miedo del hombre…

ha inventado todos los cuentos

León Felipe

Llevo algún tiempo sin aparecer por esta ventana en la que alguna que otra vez metí mi prosa bana llena de juegos e ideas sacadas de aquí y de allá, procurando siempre no hacerme notar más de la cuenta. Los motivos de mi ausencia han sido varios, el principal, una pérdida de la que aún ando renqueante, y otra, el secarral en que de pronto se convirtieron mis ganas de escribir. A veces no saber qué decir es casi una bendición. Y nada es más cierto que aquello de que somos dueños de nuestro silencio y esclavos de nuestras palabras.

Por eso hoy de nuevo me asomo a vuestra ventana, a ponerme los grilletes de mis palabras, aherrojarme con sustantivos y trabar con adjetivos las torpes piernas que me sustentan.

Todo se debe a que últimamente ando como hastiado de que a fuerza de tantos acontecimientos funestos, el miedo se haya convertido en una especie de pasajero molesto que no nos deja estirar las piernas porque ha echado demasiado para atrás su asiento, dejándonos justo el espacio para, sin estar incómodos, no poder sentirnos a gusto.

Y esa incomodidad, de la que rara vez somos conscientes, acaba provocando la percepción de que nada de lo que nos ocurre estuviera en nuestras manos. Que fuerzas que desconocemos manejan a su antojo los avatares de nuestra existencia. Ya sea por un virus, la inflación o los prolegómenos de una guerra mundial, el mundo no parece moverse en coordenadas humanas que tú y yo podamos entender. Nuestra única función parece ser la de meros espectadores que solo contribuyen a que la rueda del mercantilismo siga girando, sin importar las consecuencias ni las salvajadas que se encubran. “Es el mercado, amigos”, que diría aquel político de tan nefasto recuerdo.  Con esa endemoniada idea justifican que tu vida se parezca a la de un esclavo cuyas migajas de beneficio se reducen a hacerte creer que eres libre por elegir y comprar bienes de consumo.

Hubo una vez en vuestras tierras gentes que armadas con viejas escopetas decidieron que ya era hora de luchar por su libertad, por la dignidad que toda vida humana merece y el derecho a vivir sin tener que agachar la cabeza. Y allí fueron, a sitiar el cuartel de la Guardia Civil, símbolo de un Estado por naturaleza represivo, que siempre atiende los intereses de las clases dominantes y privilegiadas antes que las del pueblo. Esas gentes valientes, amoratadas de frío y con más miedo que el que pudiéramos tener nosotros hoy en día, se lanzaron decididos a honrar con sus vidas aquella estúpida necesidad que tenemos algunos seres humanos de concebir nuestra existencia en libertad.

Me acuerdo de esos hombres, y de otros miles que desde lo más profundo de la historia siempre gritaron lo mismo: Libertad.  Hombres que no siguieron el camino marcado, hombres que inventaron sus propias circunstancias sin dejarse arrastrar ni imponer nada que socavase su Libertad. Ellos son quienes debieran ser nuestros guías en estos tiempos que algunos se empeñan en oscurecer, queriendo que por nuestra seguridad, dejemos de ejercer aquello que jamás podrán gobernar, nuestra Libertad.

Hay demasiadas guerras en el mundo, de muchas ni siquiera nos llegan sus ecos, otras son silenciadas y llevadas a cabo por gobiernos que revestidos de democracia, son puros Estados autoritarios. Toda guerra es cruel e injusta, toda guerra es una vergüenza para nuestra especie, empeñada en un auto genocidio donde se sacrifican a los de siempre. Y los de siempre somos nosotros, los que formamos parte del engranaje siempre prescindible e inútil si no sacrificas tu vida al capital para recoger unas migajas que te dan la ilusión de que estás vivo.

No, no me gustan las guerras, ni los conflictos, salvo los míos propios, esos que me ayudan a crecer y asentarme en esta tierra con el orgullo de pertenecer a una especie en la que aún creo, y en cuyas posibilidades jamás dejaré de creer. No me gustan las guerras, por eso jamás contarán conmigo para luchar bajo ninguna bandera, ni para defender los intereses económicos de unos pocos cuyas vidas siempre estarán a salvo tras las mesas de sus despachos. No me gustan las guerras, ni los estados, ni los ejércitos, ni el capitalismo cuya tiranía masacra a millones de seres humanos silenciosamente después de haberles convencido de que entreguen sus vidas como si dispusiesen de otra. Habrá quien me llame loco, idiota, utópico o cualquier otro epíteto que le venga bien. Yo vivo inmerso en el sistema, y asumo mis contradicciones y mi falta de valor, y a pequeña escala, hago lo que puedo por revelarme. Tirar mis argumentos y mis ideas es fácil, pero no escribo para convencer a nadie.

Pero si me preguntan, diré que mi sangre es roja y negra, que mis deseos son la libertad y la realización humana por encima de los condicionantes y las extorsiones del sistema capitalista. Qué tengo la rabia de los oprimidos y los vencidos, que llevo a cuestas el dolor de los masacrados y los olvidados. Si me preguntan, les contestaré con versos de León Felipe: “ Yo no sé muchas cosas, es verdad, /pero me han dormido con todos los cuentos, / y sé todos los cuentos”.

Hoy que todo parece confluir hacia una locura fratricida entre potencias nucleares, este viejo anarquista de tres al cuarto no quiere ni matar ni morir por ninguno de sus estúpidos conflictos, ni por defender los intereses económicos de nadie. Una guerra más es solo una desgracia para un pueblo inocente, y una vergüenza para el resto de los seres humanos.

Pero en el fondo es solo un cuento más con el que dormir al hombre para que no despierte.

Hasta el año que viene “Independencia”

Se esperaba como la lluvia que ha llegado estos días, las ganas de una fiesta “en condiciones” las tenía prácticamente todo el mundo, desde los niños hasta los abuelos y este año sí, se que se ha celebrado la fiesta mayor de Benalup-Casas Viejas, la Fiesta de la Independencia, aunque para muchos haya sido algo descafeinada.

Foto: Juan A. Sánchez Alconchel

Todo comenzó el viernes con gente por el centro, los niños correteaban por la alameda como hacía años que no veía, los padres hacían corrillos en la alameda o en torno a las barras de los bares, con un ojo puesto en el crío que se alejaba un poco más de lo habitual y otro en el vaso de cerveza que apuraban como si de un elixir se tratase. Y los toros “hinchables” salieron, y los niños los seguían con jolgorio, bueno algunos, los más pequeños, se echaban a un lado gesticulando entre el asombro y el miedo. Minutos después ya todo era una fiesta, música en la calle, el tiempo, acompañaba, y era raro no ver a grupos de personas riendo e intercambiando gestos de cariño. Ah y se agradece que le hayan permitido a David montar su Food Truck en la plaza del pijo, gesto que ha ayudado a docenas de padres poder alimentar a sus hij@s y seguir disfrutando de la fiesta con amigos y familiares.

Foto: La Libertaria Información

Y llegó a escena el gran Emilio y su banda, Los Intocables, un grupo “de Benalup”, de toda la vida y que son unos incomprendidos. Su música llega dentro, rememoran temas que han sido santo y seña para los rockeros, y Emilio, su vocalista lo dijo todo “Gracias a quienes han hecho posible esto, se demuestra que no hace falta soltar animales por la calles para pasarlo bien”, una declaración de intenciones que particularmente apoyo, más allá de mi respeto profundo a quienes no opinen igual. Con o sin polémica, la música fue llenando los corazones de quienes disfrutábamos como hacía tiempo que no lo hacíamos. Los bares también cumplían su función, ponían copas, facilitaban a los clientes el acceso a los aseos, y todo sonaba como una sinfonía, supongo que como el equipo de gobierno había deseado, por el bien de todos.

La música en directo se trasladó luego a otra zona, donde otros bares pudieron hacer caja sin temer al botellón que solía rondar por nuestras calles no hace mucho. Sí, ha habido botellón, al menos yo me he cruzado con algunas personas que buscaban otras formas de hacerlo, en casa de algún amigo que vivía cerca, algún que otro garito abierto solo y exclusivamente para la ocasión, pero, evidentemente, nada como lo que se vivió en el año 2019, cuando se culminó una de las vaquillas más “tóxicas” de nuestra historia.

Foto: Juan A. Sánchez Alconchel

El sábado comenzó con fuerza, todo el mundo era consciente que era el día, sí, el día grande por excelencia y más sabiendo que la lluvia amenazaba la continuidad de la fiesta. Por eso había gente en la calle desde bien temprano. La batucada animó el centro con sus sones y era difícil no repetir el golpe de sus baquetas con los pies. El sábado también fue el día para el grupo local Los perseguíos y para un grupo mítico y muy conocido en la provincia de Cádiz, como es Super agente 86. Las calles rebosaban de personas, la gente disfrutaba, la gran mayoría (por no decir todos) sin mascarilla y sin mantener la distancia de seguridad, ¿no hay COVID? pues probablemente sí, pero nos tendremos que encomendar a la Santísima Virgen de la Piedad o al Santísimo Padre de Ojalá no pase nada, porque de otra forma puede ser desastroso para sus organizadores, es decir, el ayuntamiento.

No sé de qué forma habrá afectado a los vecinos esta fiesta, sé, por la parte que me toca, que en general el sentimiento es de alivio, nada que ver con lo que se ha vivido otros años, siempre está el típico o la típica desalmada que orina en la calle o que va rompiendo vasos de cristal con el consecuente peligro que eso conlleva, pero nada que ver con el desenfreno sin límites de otros años, y se agradece. Se puede decir que el sábado se vivieron momentos mágicos y que mucha gente estuvo feliz, solo hay que darse una vuelta por las redes sociales y se puede palpar el sentir general de la población.

Foto: La Libertaria Información

El domingo fue un quiero y no puedo, primero había que recuperarse de la larga noche del sábado, por otro lado la amenaza de lluvia se tornó en realidad a partir del mediodía, con poca intensidad al principio y ganando enteros a lo largo de la tarde. Eso deslució bastante la fiesta hasta el punto de aplazar o cancelar el concierto de Tres d son, que no pudo celebrarse.

Lo que sí se celebró fue una Diana Floreada muy deslucida por le viento de levante que estaba insoportable y que desgraciadamente echó al suelo la exposición itinerante “Cádiz quiere verte” que no pudo resistir la rachas de viento que superaron los 90 kms/h. en algunos momentos de la madrugada y la mañana del domingo. También se celebró el acto institucional que tuvo lugar en el teatro, un acto muy emotivo por la ausencia por enfermedad de Pedro Mateos, el principal homenajeado.

Foto: Ayuntamiento de Benalup-Casas Viejas

Desgraciadamente, este fin de semana también se fue una mujer referente de nuestro pueblo, Isabel “la berenjena”, una mujer emprendedora, que endulzó la vida de los que hoy estamos entre los 40 y 60 años, que es difícil de no recordar (yo echo de menos sus tortas de aceite) y que marcó una época en nuestra localidad. Vayan mis condolencias para sus familiares y amigos.

Mientras tanto, en otra parte del planeta, Putin sigue con su ofensiva sobre Ucrania, el Cádiz C.F. ganó un partido que le da aire para intentar mantenerse en primera y el clásico nos dejó un Barça superior que probablemente no le de para una liga, pero sí para una alegría después de una nefasta temporada. Pero vamos a lo que nos ocupa…

Sea como fuere, se puede decir que el pueblo ha ganado este año con la fiesta. También es cierto que visto lo visto, si hubiesen querido sacar a los toros, también se podría haber sacado (yo, agradezco que no), que el COVID no puede servir de excusa y que el sentir general del pueblo es que este año se ha hecho mejor. Por supuesto que se pueden mejorar cosas, a la vista está, pero creo que todas las partes, público, participantes, bares, etc… han encontrado un equilibrio que puede ser, como decía Bogart en Casablanca, el principio de una hermosa amistad.

Opinión | 48 horas para armas no a armas sí

En menos de 48 horas, Pedro Sánchez ha pasado de manifestar que España está comprometida con Ucrania con la entrega de material defensivo como cascos, chalecos antibalas y material sanitario y que tan solo enviaría armas a través del Fondo Europeo para la Paz, a anunciar que al igual que han decidido Alemania y Francia, entre otros países europeos, enviará armamentos defensivos por su cuenta. 

Tal cambio de postura ha originado un desencuentro en el seno de Unidas Podemos, ya que la Vicepresidenta y Ministra de trabajo, Yolanda Díaz, manifestó estar de acuerdo con la decisión, mientras que las Ministras Belarra y Montero y el exvicepresidente Iglesias se han manifestado radicalmente en contra con el envío de armas ofensivas a Ucrania y apuestan por el diálogo y la diplomacia principalmente.

Este sorprendente cambio de actitud del Presidente apoyado por la Ministra de Defensa con su consabido ardor guerrero y en tan poco espacio de tiempo, pese a la oposición de gran parte de su socio de gobierno Unidas Podemos, que creen que esa decisión supondría contribuir a una peligrosa escalada bélica, no ha sido suficientemente explicado y caben toda clase de conjeturas al respecto.

Cabe preguntarse qué ha ocurrido en ese lapso de tiempo, amén de un recrudecimiento de la ofensiva rusa sobre Ucrania, para que obrara este cambio radical en el Presidente. ¿Presiones de los socios de la Unión Europea? ¿Presiones de los socios de la OTAN?

No cabe duda que habrá habido presiones de unos y de otros, aunque nunca lo sabremos con certeza, y de haberlas tampoco sabremos a ciencia cierta la naturaleza de las mismas. Pero determinados acontecimientos que han ocurrido en ese lapso de tiempo pueden darnos una pista del verdadero alcance de las presiones recibidas. 

Casualmente en medio de la vorágine belicista de Rusia contra Ucrania y de la implantación de las múltiples sanciones impuestas por ello, se ha colado el hecho de dos asaltos masivos en la valla fronteriza en Ceuta con Marruecos ante la inacción de las autoridades marroquíes.

Hay quien dice que determinado teléfono en Moncloa sonó y una voz con marcado acento norteamericano al otro lado del hilo telefónico dijo: “Presidente Sánchez, has visto lo que ha pasado en Ceuta, pues no es nada con lo que te espera si no rectificas y anuncias que España va a enviar armas de forma independiente y que estará dispuesta a secundar lo que la OTAN estime necesario”.

El mensaje ha sido efectivo porque la recogida de cable de Sánchez ha sido manifiesta, incluso sabiendo que originaría un nuevo desencuentro con su socio de gobierno, Unidas Podemos, aunque si bien es cierto, ha servido para debilitarle ya que ha originado una visible división interna, sobre todo, con quien pretende encabezar el nuevo proyecto político al margen de siglas de partidos políticos ya existente.

Otros piensan que, conociendo a Sánchez, lo que ha originado el cambio de parecer del Presidente ha sido, precisamente, esto último y no el recrudecimiento de la ofensiva bélica rusa contra los ucranianos, ni las presiones de sus socios de la UE y OTAN, ni tampoco la eventualidad de los asaltos a la valla fronteriza ceutí.

Un PP aún en estado de shock por sus líos internos con la corrupción y un socio de gobierno dividido, qué más se puede querer.

Opinión | Ucrania e Irak, dos caras de la misma moneda

Vladimir Putin es un dictador corrupto megalómano que tiene subyugado con mano dura al pueblo ruso con su régimen autócrata. A lo largo de su trayectoria, en su loca estrategia de extender su marco de influencia ha acometido iniciativas por las buenas o por las malas contra aquellas repúblicas fronterizas que tras la caída de la URSS emprendieron una andadura independiente de la actual Rusia, siendo el caso de Chechenia el más sobresaliente del fracaso de sus iniciativas imperialistas que tuvo que abandonarla tras dejarla en un absoluto caos destructivo.

Putin ha emprendido una invasión bélica contra Ucrania, contraviniendo todo el derecho internacional, argumentando que pretende desmilitarizarla y desnazificarla, ya que según manifiesta muchas personas han sido objeto de abusos y genocidio por parte del régimen de Kiev durante 8 años, además de defender a su país de una amenaza real por parte de occidente de confirmarse la entrada en la OTAN de la republica ucraniana. Ninguna de estas excusas es cierta, salvo que Ucrania había solicitado la entrada en la OTAN, por lo que la única razón para invadir Ucrania es que Putin ha interpretado la citada solicitud ucraniana como un peligro para su país o, mejor dicho, para la seguridad y mantenimiento de su régimen.

La respuesta de occidente abanderada por EE.UU. no se ha hecho esperar y alarmados, escandalizados e indignados por la injustificable acción bélica de Putin contra Ucrania, anuncian sanciones económicas, financieras y comerciales contra Rusia por lo que entienden un fragante atropello a la legalidad y derecho internacional contra la independencia e integridad de Ucrania. Además de los supuestos ejercicios de intimidación de la OTAN con despliegue de fuerzas en los países miembros de la misma, limítrofes de la zona de conflicto.

Es cierto que la iniciativa de invasión de un país soberano como Ucrania por parte de Rusia no tiene justificación alguna y merece el reproche absoluto de la comunidad internacional, individualmente y a través de la ONU y demás organizaciones internacionales como la propia UE, así como, todas las sanciones que de manera efectiva y bajo el consenso internacional puedan articularse al respecto. Pero no es menos cierto, que las justificaciones dadas por Putin para invadir Ucrania se parecen muy mucho a las dadas por EE.UU. cuando decidió invadir Irak con el apoyo de Gran Bretaña y España sin el consenso o la indiferencia de la comunidad internacional ni de la propia ONU.

En su día se esgrimieron que el régimen de Sadam Hussein tenía subyugado a su pueblo, que tenía armas de destrucción masiva que suponían una amenaza para Occidente, además de que en ese país se estaban amparando a organizaciones terroristas. Parecidas justificaciones se utilizaron para invadir Libia y derrocar al dictador Gadaffi. La consecuencia de ambas invasiones es que han dejado a sus poblaciones al pairo en manos de señores de la guerra y clanes al convertir tanto a Irak como a Libia en Estados fallidos donde los derechos humanos no se respetan en modo alguno.

Ninguna sanción se estableció para EE.UU. ni a los países que apoyaron de forma expresa aquellas iniciativas bélicas injustificadas, máxime cuando se pudo comprobar que en Irak no había ni armas de destrucción masiva ni nada parecido. Aquello solo fue una excusa de EE.UU. para responder por los atentados sufridos el 11S y para hacerse con el petróleo existente en esos países.

La hipocresía manifiesta y la doble vara de medir de la comunidad internacional y más concretamente de EE.UU., es lo que hace que sátrapas como Putin se sientan legitimado a emprender iniciativas como la emprendida contra Ucrania con la excusa de defender los intereses y seguridad de su país.

Para colmo de los peligrosos despropósitos, el expresidente estadounidense, Donald Trump, califica de “maravillosa” la estrategia de Putin en Ucrania proponiendo que EE.UU. la aplique igualmente a México.

Opinión | Vamos a “escuchá”

“Luna, Luna,
riñe a las criaturas del campo
dile a los gorriones
qué no se posen en mi palo.
Luna, Luna,….
Desata mi silencio
Qué quiero ser un hombre…”

Sigue sonando el comienzo del popurrí del aquel casete treinta años después; en soportes que no sentirán el tacto de un bolígrafo cuya función principal se pone a descansar.

(….)

-¿Otraz vez escuchando carnaval en tu casa y no vas a ver a las de tu pueblo? – se oyó al fondo del pasillo.

– Si ver, las veo, – contestó invitándole a pasar al teatro improvisado del dormitorio

– ¿Entonces? – replicó el otro.

– Tengo un deseo que es casi una utopía.

– ¿Cómo? ¿Cuál? – preguntó impaciente mientras reducía el volumen del reproductor al silencio.

(Qué rabia que siga reproduciéndose sin oír lo que intentas aprender)

– Acomódate y te recito el repertorio:

Quiero escuchar a aquel de la izquierda (soy zurdo, quizás sea el motivo) que destrozaba el papel de aluminio con el premio de un bocadillo que tenía sus días contados en media hora de recreo. Quiero escuchar a su hermano que lo admiraba antes que yo.

Solo quiero escuchar al niño pedir un libreto al padre y el sonido del beso de las monedas al despedirse y abandonar un bolsillo lleno de colorines. Quiero oír bajito las gracias del que no lleva más disfraz que el de la inocencia y los colores de un día soleado. El único blanco que se ve es el de su sonrisa.

Quiero escuchar aquel estribillo que oía aquel niño de 12 años, que sentado aprendía en las tablas de El Dornillo. Aquel que perseguía a su agrupación con la presentación en el recuerdo y el popurrí en la memoria.

Quiero que ese niño ya padre, disfrute con la imagen de su heredero, en conocimiento, aprendiendo, respetando y escuchando carnaval.

Quiero seguir oyendo la posible herencia del carnaval en las primeras palabras detrás de un micrófono, de cuya propietaria me separa la edad y una pared con no más grueso que el ancho de una serpentina. Hay épocas en que las construcciones son de chirigota.

Quiero escuchar las cuartetas de aquel que ha hecho de la generosidad y dedicación su profesión, su labor. Aquel, que desde la distancia y con una ensaimada en la mano, divisa y crea pasodobles y cuartetas antes que la Navidad nos regale su visita. Aquel, que de los descartes de propios y extraños forma la palabra LIBERTAD.

(LIBERTAD, algo tan necesario en carnaval y que por motivos de “vete a tu saber” se quedan guardadas en el local de ensayo. Mis “vete a tu saber” durarían más que un popurrí y me tengo que ceñir al tiempo del pase, no vaya a ser que me sancionen).

Quiero seguir escuchando los recuerdos del antiguo coplero al cruzar la puerta de esa casa, donde el olor del puchero y el pitido de la olla, calentada con el fuego en llamas, suena mejor que cualquier pasodoble.

Que no se me olvide que la comparsa del Puerto es la mejor de todas; que si me olvida, él me lo recuerda hasta que los bostezos hacen acto de presencia recordando a Los Dormilones.

Quiero oír vuestros aplausos entre “olés”, “qué buenos son” y “otra”. Quiero que suenen más fuertes y sean más duraderos que sus propias razones:

Cuatro meses sin dar las buenas noches a la hora de siempre.

Cuatro meses sin más cena que un acorde.

Cuatro meses cerrando su negocio y sustento con el premio de la cuota de un disfraz.

Cuatro meses de madrugones con el repertorio en la cabeza y el volante en las manos.

Cuatro meses junto al bombo y la caja. Un bombo cuyo diámetro se mide por semanas y suena sin baquetas. Una caja que crece con el sonido de las entrañas del bombo, cuyo eco es inversamente proporcional al popurrí de colores de disfraces diminutos; de regalos que caducarán en menos de dos piñatas. Una caja con el eco de las sonrisas de los autores de una agrupación; con la letra de un nombre y la música de dos apellidos.

¿Acaso no merecen dos semanas de respeto cuatro meses de ensayos?, le pregunté con musicalidad de cuplé.

Empieza un año más.

Bajad el tono, quiero escuchar carnaval.

Opinión | ¿Es el fin de las vaquillas?

No pensaba escribir sobre esto ni sobre nada en absoluto, pero anoche mientras escuchaba la chirigota de los Yesterday de Juan Carlos Aragón me acordé de Salus. Estoy seguro de que a estas alturas ya tendríamos un post de los suyos agitando el avispero con el asunto de las vaquillas. Como no soy él, antes que nada, me gustaría encomendar mi alma a la divina providencia para que el posible vapuleo no me deje hecho un guiñapo. “El que no llora no mama”, decía el maestro, a lo que le sumo con su permiso “el que calla, otorga”, y como la cosa no está para otorgar gratuitamente, allá va mi reflexión.

Desde hace una década, probablemente más, cada año la celebración de la Fiesta de la Independencia o “las vaquillas”, como es comúnmente conocida, ha sido objeto de polémicas e innumerables controversias. Todas estas casi siempre han girado en torno al aumento de los excesos de alcohol y drogas, los desórdenes públicos y la suciedad generada en pleno casco histórico. Hay quienes opinan que dicha celebración ha sufrido una progresiva degeneración desde la primera década de los dos mil. Argumentando que en sus comienzos este evento no padecía la masificación de los últimos años, la cual señalan, acabó con el inicial espíritu integrador de la población local. Los más críticos acusan directamente al ayuntamiento de ser cómplice de la negativa deriva que poco a poco había tomado la festividad.

Lo cierto es que la predisposición al “botellón” entre los más jóvenes no es un problema exclusivo de la Fiesta de la Independencia. Más bien se trata de una tendencia en casi todos los festejos de nuestra geografía nacional en las últimas décadas. Igualmente es conveniente destacar que algunas localidades colindantes con eventos parecidos como Vejer de la Frontera o Paterna de Rivera prohíben el consumo de alcohol en la vía pública o al llamado botellón. Aunque esta medida no evite en absoluto dicha práctica entre los más jóvenes y no tan jóvenes.

Siendo pragmáticos con lo acaecido hay que reconocer que el consistorio se ha atrevido a hurgar en aquello que hasta hace muy poco parecía intocable. La propuesta es muy valiente, aunque las formas parezcan bastante peregrinas. Una vez descorchado el tapón y tras regarse un poco de bilis por el suelo iniciemos el debate y hablemos de TRANSFORMACIÓN. No nos excusemos en la pandemia la cual nos tiene a todos hasta las mismísimas narices. Tampoco se debe menospreciar este asunto, ya que tras dos duros años de restricciones de toda índole, la población se encuentra en su derecho de reclamar una buena bacanal donde ahogar las penas del desamparo y la merma de expectativas que ha dejado la crisis sanitaria tras de sí.

Sin entrar en más detalles les presento una serie de alternativas que, por norma general, han sido propuestas por los vecinos de diferentes ideologías en las distintas tertulias en las redes sociales a lo largo de los años:

  • ¿Toros sí, botellón no?
  • ¿Verdaderamente es vital la suelta de reses por la vía pública para la pervivencia de la fiesta? ¿O puede ser lo mismo o mejor sin ella?
  • ¿Sustituir la tradicional fiesta por otro tipo de festival en otra ubicación del municipio?
  • ¿Defender el festejo a toda costa?
  • ¿Acabar con la Fiesta de la Independencia tal y como la conocemos por actos culturales en conmemoración de la segregación con Medina Sidonia?
  • ¿Confeccionar un formato hibrido entre suelta de novillos en el centro y la organización de otros eventos en diferentes enclaves de la localidad?
  • ¿Exportar íntegramente el formato actual al recinto ferial realizándose la suelta de reses en una plaza portátil, como así se hace en otros municipios andaluces?                                                                                      

El propósito es que a partir de estas premisas se motive un debate respetuoso y razonable donde se manifiesten todos los pros y contras de esta festividad con el fin de concebir una posible alternativa viable con miras al futuro. No resultará beneficioso para el bien común un cambio o transformación de este acontecimiento social contando solo con la participación y beneplácito de algunos actores económicos del municipio. Los cuales se limitarán a defender aquella postura más ventajosa para sus intereses.

Si tanto importa el devenir de esta celebración se debería exigir a la institución local más transparencia con sus verdaderas intenciones y una más que razonable justificación. Sin escudarse en excusas COVID. Sería primordial tener en cuenta a todas las partes por igual en vez de establecer medidas “para el pueblo, pero sin el pueblo”.

Opinión | La Reforma Laboral se aprueba ante un impresentable sainete

Si lo ocurrido lo vemos en una película o en una serie diríamos que es fruto de la delirante imaginación surrealista de un guionista de segunda fila o de un director de malas películas de serie B americanas. Explicar seriamente lo ocurrido cuesta trabajo porque cuesta creer lo ocurrido.

¿Cómo se puede entender que prácticamente la mitad de la Cámara de los Diputados festejase alborozadamente que no se aprobase una modificación de una norma laboral que objetivamente mejora sustancialmente la existente en cuanto a los derechos de los trabajadores más desprotegidos se refiere y que se indignaran hasta el paroxismo al comprobar que no fuese así?

Lo anterior se puede explicar por lo que alguien desde la tribuna de oradores se atrevió a decir que en las negociaciones con los distintos grupos parlamentarios no se había hablado del fondo del asunto, sino de cuestiones de estrategias partidistas y hasta personales. Para bajar el telón y apagar la luz.

Cuesta creer que la izquierda nacionalista juntara su voto negativo con PP y VOX para acabar con la pretendida reforma laboral y, por ende, con la legislatura del gobierno progresista. No se puede entender que ERC no quisiese coincidir con Cs y PDCat en el SÍ, pero no le importase coincidir en el NO con PP y VOX a los que tanto abomina. El PNV mirando de reojo a BILDU votó lo mismo para no despejarle camino gratis en Euskadi junto a los sindicatos nacionalistas.

Al parecer con los dos diputados de UPN se pretendió reeditar un nuevo “tamayazo”. El día anterior y hasta el mismo día de la votación mintieron públicamente con tono muy digno que, aunque no estaban de acuerdo con la reforma laboral, por disciplina de partido iban a votar SÍ, porque así lo había decidido la dirección de su partido. A cambio, el PSOE apoyaría una modificación de los presupuestos municipales de 27 millones de euros de Pamplona y retirar la reprobación del alcalde que se dirimía en ese mismo día y hora. La modificación presupuestaria llegó a aprobarse, pero constatado el NO de los diputados de UPN a la reforma laboral, el PSOE reacciona y junto a BILDU reprueban al alcalde en cuestión por actitudes xenófobas.

Toda la fiesta preparada por PP, VOX y los dos diputados de UPN, en la que participaban como convidados de piedras los partidos nacionalistas, se fue al traste porque afortunadamente para cientos de miles de trabajadores, un inútil diputado del PP se equivocó o dice que se equivocó a la hora de emitir su voto telemático.

La guinda del pastel se ha puesto al saberse que el susodicho diputado del PP se encuentra investigado por corrupción al que se imputa delito de prevaricación continuada cuando era alcalde de Trujillo, siendo esta al parecer la razón por la que se decidió optar por el voto telemático, ya que al parecer al PP no le interesaba que estando señalado por la justicia se le viera por el Parlamento. Hay quien se atreve a relacionar la posibilidad de la equivocación fortuita a la hora de emitir el voto telemático, precisamente a su difícil situación judicial, ya que su único mérito para ser diputado del PP es precisamente estar imputado.

Estos son los aspectos más relevantes del triste y lamentable sainete surrealista, al margen de actitudes personales impresentable de algún que otro diputado de la derecha que mejor obviar, en que se convirtió la votación de la convalidación del Decreto Ley de la Reforma Laboral, siendo espectadores de excepción sindicatos y patronal desde la platea del público en la Cámara de los Diputados y los miles de trabajadores atónitos viendo como sus intereses se debatían con tanta falta de responsabilidad y dignidad.

Lo peor de todo es que este impresentable vodevil no ha hecho más que empezar. Atentos.

Opinión | A toda costa

“Mejor cancelar hoy y celebrar la vida mañana que celebrar hoy y estar de luto mañana”

Tedros Adhanom Ghebreyesus | Director General de la OMS

A veces tengo la sensación de que vivo en un mundo paralelo, la Organización Mundial de la Salud llama la atención de los gobiernos en particular y de los ciudadanos en general y aquí paz y después gloria. Los contagios se han cuadruplicado o más en las últimas semanas, la variante Ómicron se propaga como un incendio en pleno verano y nuestros gobernantes locales (porque me centro donde vivo) miran hacia otro lado, haciendo caso omiso de las recomendaciones de la autoridades sanitarias y manteniendo la programación navideña como si nada pasase.

Seguramente muchos de vosotros ya os estaréis preguntando quién demonios es este/esta para decirnos a nosotros lo que tenemos que hacer. Me hubiese encantado dar mi nombre, mis apellidos y si hace falta hasta mi carnet de identidad, pero lamentablemente sabéis, al igual que yo, que hubiese sido lapidada por las voces más ignorantes del pueblo, así que me acojo a mi anonimato para gritar al cielo, y aprovecho la ocasión para agradecer a este espacio libertario, por haberme proporcionado ese espacio que todos, de vez en cuando, necesitamos para desahogarnos.

Solo algunos datos, el día 1 de diciembre, había tres contagiados y una incidencia acumulada de 42,9. Ayer día 21 de diciembre, había 17 contagios y una incidencia acumulada de 243,3. ¿A qué está esperando el equipo de gobierno para tomar medidas severas? Se trata de poner medidas preventivas, es decir, legislar antes de que ocurran las cosas, para tratar, en la medida de lo posible, evitarlas. De nada vale que esperemos una incidencia por encima de 500 para entonces, cancelar eventos. A esto le llamo yo irresponsabilidad, solo José Martínez Gracia, médico y persona muy popular en el pueblo, pone un poco de cordura en esta vorágine, lástima que ya no pertenezca al equipo de gobierno.

Señor alcalde, deje de mirar hacia otro lado, sea valiente y cancele los eventos multitudinarios navideños. No trate de celebrar la Navidad “a toda costa”. El colegio Tajo de las Figuras ya ha dado un paso hacia delante, ha abortado todo tipo de celebración en los dos días que le quedan, decisión valiente. Tome ejemplo. Mañana puede ser tarde.