Opinión | Ni el malo era tan malo, ni el bueno era tan bueno

Ya han pasado unas horas desde que se conocieron los resultados de la Elecciones Autonómicas en Andalucía, con unos resultados históricos, como bien es conocido por todos, y que deja un panorama poco usual en la política autonómica andaluza de los últimos 30 años, aunque a mí, particularmente, me deja una reflexión para la futura legislatura; ni el malo era tan malo, ni el bueno era tan bueno.

Resultados con el 99,68% de los votos escrutados

La participación ha sido del 58,36%, dato ligeramente superior que en la últimas elecciones andaluzas, pero al mismo tiempo, preocupante. Cada vez le cuesta más a los partidos políticos motivar al electorado. Supongo que eso da para otro artículo, desencanto generalizado, juventud poco motivada, realmente, no sé donde radica el problema, pero creo que hay que hacer un esfuerzo supremo para que en los colegios, institutos, universidades, y un ejercicio de responsabilidad familiar para hacer entender a la gente que el voto, hasta hoy, es el único instrumento que tiene la sociedad para decidir el futuro de sus gobernantes, para que la sociedad camine por la democracia, el sistema político más justo de los que conocemos a día de hoy. Yo siempre he dicho que las elecciones es un sistema imperfecto, por muchas razones, pero el hecho de que 60 personas de cada 100 hayan ido a votar, dice mucho de la imperfección del sistema, por no hablar de otros aspectos como la Ley d’Hondt que hace que los partidos pequeños lo tengan muy difícil.

No obstante, a pesar de estas imperfecciones, se puede decir que una participación del 58,36% es aceptable, aunque lejos de aquellas participaciones anteriores, que llegaron a superar el 70%, como en el año 2008.

Comparativa elecciones 2018 – 2022

En estas elecciones el Partido Popular ha conseguido una victoria histórica, alcanzando la mayoría absoluta por primera vez en la historia de Andalucía. Ha llegado a los 58 escaños, una cifra muy deseada, pero casi impensable para cualquiera que siga la política andaluza en su día a día. Está claro que Juanma Moreno, el candidato del PP ha convencido al electorado y ha estado favorecido por una serie de circunstancias poco habituales, como la debacle de Ciudadanos (generalmente votantes del PP descontentos) que han vuelto como el hijo pródigo.

“Presentaré mi dimisión de todos los cargos a la ejecutiva nacional porque creo que es mi responsabilidad. En política hay que entrar con dignidad, marcharse con dignidad, asumir responsabilidades”.

Juan Marín | Candidato de Ciudadanos

Ciudadanos se inmoló con el famoso “No a Sánchez” de Albert Rivera, que pudo cambiar la historia política de España y que decidió tomar el camino de la afrenta para acabar dejando el partido meses más tarde y en consecuencia, dejar un partido a la deriva. Ya hay voces dentro del partido para una refundación, quizás así, pueda salir del agujero negro en el que se ha instalado y consiga volver al panorama político español. De todos los partidos que ha concurrido a las elecciones, Ciudadanos ha sido el más perjudicado, ha pasado de 21 escaños en el 2018 a 0 escaños en este 2022.

En el lado opuesto está el Partido Popular, que ha logrado una mayoría absoluta que le va a permitir gobernar en solitario durante los próximos cuatro años. Respira aliviado Juan Manuel Moreno Bonilla, que sabía que si su gobierno dependía de VOX, éste no se lo iba poner fácil. Con este resultado, el PP se hace fuerte y deja fuera de la ecuación a VOX. Juanma Moreno ha obtenido 58 de los 109 escaños del parlamento andaluz, un resultado que no se había visto nunca antes y que pondrá a prueba al ejecutivo andaluz. Ahora toca demostrar que merece la confianza de los andaluces. Por su parte, el PP quiere ver estos resultados con clave nacional, todos han hablado de un cambio de ciclo, para extrapolar estos resultados a las generales del año que viene. Desde este punto a el año que viene, queda un trecho y todo puede pasar, los meses y las circunstancias tan excepcionales que nos rodean marcarán el rumbo político de España.

“Ahora toca trabajar mucho más y unir a la izquierda para dar la vuelta democráticamente a esos resultados”.

María José Grimaldi | Teniente de alcalde de Benalup-Casas Viejas
Juan Manuel Moreno Bonilla

La segunda fuerza más votada ha sido el PSOE, que al contrario que el PP ha conseguido los peores datos de unas elecciones en Andalucía desde que existe la democracia. El giro que Sánchez quiso dar a Andalucía no ha surtido el efecto deseado. Se han dado muchas circunstancias que no han ayudado al PSOE a obtener mejores resultados. Primero, el candidato, Juan Espadas, muy conocido en Sevilla capital, pero poco conocido en el resto de Andalucía, además de no contar con el carisma suficiente para ganarse a la gente en poco tiempo. Segundo, la propia política del PSOE. Este dato no se lo he escuchado a ningún socialista de los que podemos ver por televisión en las últimas horas. No he escuchado ni una sola voz de autocrítica, de no solo no haber sabido transmitir su programa electoral, sino que además la forma de gobernar de los últimos años ha dejado mucho que desear, su discurso político se ha centrado en la cultura del “miedo”, que viene la ultraderecha, que vais a perder el paro, que el colectivo LGTBI vais a ser unos marginados, que si van a salir manadas para linchar a los negros y a las prostitutas, que si la vida con VOX de la mano del Partido Popular va a ser en blanco y negro, y no, nada de eso va a pasar y ellos lo saben, quizás deberían de mirar hacia su interior y cambiar esa estrategia, de nada les ha servido. Al igual que Casado se instauró en la confrontación y mirad donde está ahora, esa estrategia del miedo, ya no sirve, quizás sería más sensato hacer llegar sus propuestas y no mirar al vecino. A veces los partidos políticos se afanan en buscar la debilidad del enemigo, en lugar de mostrar sus virtudes. 30 escaños os avalan.

Santiago Abascal y Macarena Olona

La tercera fuerza estaba cantada, y así ha ocurrido, el temido VOX, eran todos contra VOX que representaba el mal, el demonio vestido de verde, el partido que parió el mismísimo Adolf Hitler, y ahí se ha quedado, con dos escaños más que hace cuatro años, que no le han servido para meter la cabeza en el gobierno andaluz como pretendían. Y es que Macarena Olona, una alicantina de 43 años, con mucha presencia, pero con un carácter seco, lejano de la ciudadanía, que no ha encontrado conexión con el electorado y que ha pagado el haberse comido el oso antes de cazarlo. Además ha generado la alegría al resto de sus contrincantes, el PP porque no tiene que gobernar con ellos, el PSOE porque VOX representa en sus discursos al Führer, Ciudadanos, porque en palabras de Juan Marín, ese era uno de sus objetivos, evitar que VOX entrase en el gobierno andaluz, Adelante Andalucía se ha colgado la medalla de salvadora del pueblo andaluz, porque con sus dos escaños ha evitado que VOX entre a gobernar, de hecho Teresa Rodríguez, su candidata, ha dicho textualmente “hemos pinchado el globo de la extrema derecha” y Por Andalucía, porque son la antítesis de Santiago Abascal y sus pupilos. Mucho tendrá que trabajar VOX para alcanzar los votos de los dudosos del PP en la próximas elecciones.

La izquierda se partió a pedazos hace ya muchos meses, no se ponen de acuerdo ni entre ellos. El movimiento Podemos se va deshaciendo poco a poco, y lo que podemos ver a día de hoy, no tiene nada que ver con lo que nació en el 2014. Pablo Iglesias se retiró de la política tras los malos resultados obtenidos en las elecciones del 2021, el partido se ha ido desmembrando según los territorios donde han concurrido y en Andalucía no ha sido menos. Teresa Rodríguez, con Adelante Andalucía ha concurrido aparte del movimiento general de Por Andalucía, que incluyen, entre otros, a Izquierda Unida, Más País Andalucía o Verdes Equo, y tienen el apoyo expreso de Podemos. Entre ambos partidos se han repartido los votos de izquierda (extrema izquierda). Por Andalucía, con su desconocida candidata Inmaculada Nieto Castro, ha conseguido 5 escaños, mientras que Teresa Rodríguez, con su formación andalucista ha conseguido dos escaños. Mucho trabajo por delante para ambos partidos, que deben primero, ordenar los muebles de casa, para luego salir a intentar gobernar a Andalucía. Y también aplica lo de mirar hacia dentro antes de tirar la casa del vecino.

“He felicitado a Roberto (presidente del PP de Benalup-Casas Viejas) por teléfono… y con respecto a mi preocupación por las elecciones municipales, para mí son dos escenarios diferentes, donde los vecinos valoran la gestión más cercana y diaria”.

Antonio Cepero | Alcalde de Benalup-Casas Viejas

En Benalup-Casas Viejas, como en casi todos los pueblos de la provincia de Cádiz, también ganó el PP, y como pasara a nivel andaluz, los resultados obtenidos por el Partido Popular han sido históricos.

Resultados de la elecciones andaluzas en Benalup-Casas Viejas

Si miramos las últimas elecciones (elecciones locales del 2019) los resultados puede que no sean tan sorprendentes, pero si los comparamos con los datos de las últimas elecciones andaluzas, sí que pueden considerarse de sorprendentes y excepcionales para el PP.

Comparativa elecciones 2018 – 2022

En estas elecciones, el PP ha alcanzado más del doble de votos de los que consiguió en el 2018, lo que hace que estos datos sean algo sorprendente, porque Benalup-Casas Viejas era un feudo socialista y daba igual qué tipo de elecciones fueran, siempre las ganaba el PSOE. ¿Pueden afectar estos datos para las elecciones locales del próximo año? Pues no soy gurú y por tanto no lo sé. Supongo que los del PP dirán que sí, que hay un cambio de ciclo y que quizás estemos el año que viene ante el primer alcalde o alcaldesa del PP en Benalup-Casas Viejas, y el PSOE, dirá que unas elecciones no tienen nada que ver con las otras.

Noche histórica. Es el momento del PP para gobernar Benalup. Buscaremos el mejor cadidato/a. El 23 de mayo de 2003 Benalup tuvo su primer concejal del PP, el 23 de mayo de 2023, Benalup tendrá un alcalde o alcaldesa popular. Veinte años después, veinte años en el camino”.

Vicente Peña | Ex-candidato del PP a la alcaldía de Benalup-Casas Viejas

Por su lado, el partido que preside Manuel José Moguel, Andalucía X Sí, estaba integrado en una coalición andalucista denominada, Andalucía Levantaos, que no ha tenido el éxito esperado y que tan solo ha conseguido 23 votos en Benalup-Casas Viejas, un dato ligeramente inferior al conseguido en el 2018 cuando obtuvieron 29 votos. Queda claro que esta formación en Benalup-Casas Viejas solo puede pelear por algún escaño a nivel local, al menos de momento.

“Desde mi punto de vista, y teniendo en cuenta que nosotros como grupo tenemos una visión muy localista y no hemos hecho campaña como los demás, es evidente que Benalup-Casas Viejas ha reflejado tres puntos convergentes que han dado lugar a un resultado histórico y yo diría que inesperado, la derrota del PSOE en unas elecciones. Los tres factores para mi son claros, por un lado, primero la marea azul que ha engullido toda Andalucia por el tono moderado de Juanma Moreno, Segundo, el PSOE de Benalup-Casas Viejas por primera vez, al menos desde fuera, no ha parecido esa formidable maquinaria electoral que era antes. Y tercero, la gente ha perdido los complejos y ya no siente que traiciona a sus padres o abuelos por votar a la derecha.

Manuel José Moguel | Candidato de AxSí de Benalup-Casas Viejas

Si el PP cree que con estos resultados ya tienen ganadas todas las elecciones a las que concurran en los próximos meses, mal vamos. Creo que los datos hay que mirarlos desde la lejanía, que Andalucía no es Benalup-Casas Viejas, ni España es Andalucía, que los partidos de izquierda moderada, llámase PSOE, tienen que mirar hacia ellos mismos, ver los errores que han cometido, los que están cometiendo, que hay que escuchar al electorado, que no hay que subestimarlo, que el miedo a la derecha franquista ya no sirve como arma para sacar votos, o al menos no para sacar el número de votos que necesitan para conseguir gobernar. Que Podemos y todo su séquito de mini partidos no ayudan a quienes dicen que defienden, que la fragmentación de la izquierda no es el camino, que a veces también hay que mirar hacia el centro, los extremos, vengan del lado que vengan, no gustan a la población en general, aunque muchos se empeñan en decir lo contrario. Que Ciudadanos está condenado a la desaparición o la refundación como daño menor y que independientemente de quien haya ganado o perdido, los que realmente deben ganar somos los andaluces, todos, sin excepción, que la persona elegida, se llame como se llame y milite en el partido que milite, mire por los intereses de los ciudadanos de Andalucía, que nuestra tierra, además de próspera, tiene un activo más valioso que su propia tierra, su gente.

Opinión | El pueblo unido, jamás será vencido

De pie, luchar
Que vamos va a triunfar
Avanzan ya
Banderas de unidad

Y tú vendrás
Marchando junto a mí
Y así verás
Tu canto y tu bandera florecer

La luz
De un rojo amanecer
Anuncian ya
La vida que vendrá

De pie, luchar
El pueblo va a triunfar
Será mejor
La vida que vendrá

A conquistar
Nuestra felicidad
Y en un clamor
Mil voces de combate se alzarán

Dirán
Canción de libertad
Con decisión
La patria vencerá

Y ahora el pueblo
Que se alza en la lucha
Con voz de gigante
Gritando: ¡adelante!

El pueblo unido, jamás será vencido
El pueblo unido, jamás será vencido

Grupo Quilapayún | Foto: BBC

Así decía la canción que hizo popular la frase “El pueblo unido, jamás será vencido”, canción compuesta en 1973 por Sergio Ortega con la colaboración de Quilapayún y que fue cantada por primera vez algunos días más tarde, en una impresionante manifestación de las mujeres allendistas en la Alameda de Santiago, en Chile.

Hace unos días, recibí la llamada de la presidenta del AMPA del IES Casas Viejas y no habían pasado más de dos minutos, cuando entendí que el problema que me planteaba era también mío, es decir, desde el segundo minuto, supe que no se trataba de un problema puntual del AMPA o del propio instituto, sino que era algo que iba más allá, que afectaba a todo un pueblo, al futuro de Benalup-Casas Viejas.

Después de esa llamada hubo alguna que otra reunión, entrevistas, trabajo de diseño, la creación de panfletos y pancarta, difusión en los medios de comunicación y entrevistas de radio y televisión, y todo desembocó en una concentración prevista para ayer miércoles a las 20.00 horas. El resultado, 80 personas, mal contadas apoyando a la educación de nuestros jóvenes, apoyando que concedan a nuestro instituto un Ciclo Formativo de Grado Superior de Comercio Internacional.

Si Benalup-Casas Viejas tiene un total aproximado de 7000 habitantes, la concentración fue secundada por el 1,14% de la población de nuestro municipio. Creo que solo había que tener los ojos abiertos para saber que ayer Benalup-Casas Viejas tendría que haber estado unida ante una problemática que afecta a todos en mayor o menor medida.

Es perfectamente entendible que había mucha gente trabajando, otras tenían tareas ineludibles, cuidado de personas, cuidado de niños pequeños, personas enfermas, otros que por distintas razones no se encontraban en la localidad, pero somos 7000 habitantes, por lo tanto no es descabellado pensar que al menos 500 personas podrían haber asistido, aunque claro, para asistir hay que salir de la zona de confort.

Foto: J.A.S.Alconchel

La tradición estudiantil a lo largo de la historia se ha marcado con el sello de irreverentes, de amigos de la revolución, de levantarse contra el sistema, de lucha, de justicia, de esos valores que han llevado a los seres humanos a conseguir grandes avances. No soy un antisistema, ni mucho, ni me voy a poner de ejemplo, pero recuerdo alguna que otra huelga sentado junto a mis compañeros exigiendo lo que pensábamos que era justo, y he pasado algún que otro día en la puerta del rectorado de la universidad para decirles a quienes nos gobiernan de una u otra manera, que así no se hacían las cosas. En ocasiones las conseguíamos, aunque en honor a la verdad, la mayoría de las veces, teníamos que seguir la lucha otro día, otro año, otro curso.

No estoy seguro de lo que digo, pero si mi vista no me engaña, no vi a ni un solo estudiante actual del IES Casas Viejas en la concentración, muchos están en sus viajes de fin de curso, más que merecidos, otros estudiando para finalizar los exámenes de la PEvAU (media hora de descanso tampoco les hubiese venido mal), pero hay otro porcentaje que no apareció, como si la cosa no fuera con ellos, cuando son los más afectados… alguno ya ha esbozado “eso son cosas de mis padres” y quizás no le falte razón, esta generación mal llamada “de cristal” la estamos haciendo los padres (siempre hay excepciones que confirman la regla), estamos quitándole responsabilidades porque para eso ya estamos nosotros, para trabajar, para luchar por su futuro, para acogerle en nuestros brazos y que no le roce el viento de levante, bueno de ese no escapa si se queda por esta zona a vivir. Otra palmadita en el hombro, y nos vemos en septiembre.

Manifestación por la segregación

El AMPA está compuesta, aproximadamente, por 150 familias. ¿Dónde estaban? Podéis ver cualquier foto y creo que no se pueden contar más de 10, 15 todo lo más. Más allá del fin, que, yo, particularmente, lo encuentro de vital importancia para el futuro de Benalup-Casas Viejas, me parece una falta de respeto por las compañeras y compañeros que se han involucrado y trabajado todo esto, pintando, llamando a unos y a otros para dar difusión, compartiendo en redes sociales para llegar a más gente, fotocopiando los panfletos para que todo el mundo supiese la realidad de lo que está ocurriendo, concediendo entrevistas con lo difícil que resulta ponerse delante de una cámara o un micro cuando sabes que te están viendo o escuchando cientos de personas, incluso miles.

Y Benalup… ¿Dónde estabas Benalup-Casas Viejas? Hay varios pilares básicos para el desarrollo socieconómico de un pueblo. La educación, la formación, el hacer una población más preparada, es quizás, la más importante de todas y siento que nuestro pueblo no ha estado a la altura. Ese espíritu rebelde, ese que nuestros antepasados forjaron con sus manos e incluso su sangre, se ha diluido como jabón en un cubo de agua. Seguramente todo habría sido diferente si la concentración llevara el nombre de Marathón o Vaquillas.

Yo no soy nadie para juzgar a nadie, ni es mi intención, solo expongo los hechos, tal cual los he vivido. La frase de la canción de Sergio Ortega, “El pueblo unido, jamás será vencido” tiene grandes dosis de verdad, pero ayer, amigos míos, Benalup-Casas Viejas no la hizo buena.

Posdata: En los comercios de Benalup-Casas Viejas hay hojas para recoger firmas y llevarlas a la autoridad competente para que nos escuchen. Por si alguien tiene a bien apoyar la causa.

Papelería May

Deportes Alcalá

C&M

Hugoman

Asesoría Moguel

Papelería Miguel Román

Bar Oze Mari

Caprichos Moda

Ayuntamiento de Benalup-Casas Viejas

AMPA SAFA Las Lomas

AMPA Padre Muriel

IES Casas Viejas

Continuará…

Opinión | Cerebros blanditos

NoNo es tarea fácil educar jóvenes; adiestrarlos, en cambio, es muy sencillo.

Rabindranath Tagore

Supongamos que de la noche a la mañana me convierto en tertuliano de algún medio de comunicación. Todos sabemos que para ello uno puede no tener excesivos méritos o capacidades, si acaso ser famoso por algo, aunque sea matar animales a sangre fría. Pero sigamos. Invitado a la radio o la televisión en un programa de debate, un periodista que hace las veces de moderador me pregunta por la actualidad del día, mezclado a su vez con noticias antiguas que interesa seguir contando. Un día puede ser la inflación, los flujos migratorios, el gobierno socialcomunista y separatista o la inteligencia de las urracas. Llegados a esa silla, todo lo que se me pide es que de mi opinión sin salirme del guión, pues ya he visto que si opino distinto de lo recomendado no me vuelven a llamar. Así que manejo con recursos de malabarista callejero los argumentos y las palabras para opinar sin que se note mi estulticia y mi poca vergüenza, de tal manera que salgo airoso una y otra vez sin importar que lo que diga sean auténticas estupideces, que mienta a sabiendas de que lo hago, o que simplemente me dedique a insultar a los que me han señalado como enemigos de España negándoles la inteligencia de la que si hacen gala las urracas. Todo para no perder mi silla desde la que vocear como si fuera una lata vacía.

Esto que podría parecer un chiste, ocurre a diario en los grandes medios de comunicación de este país con la connivencia de muchos periodistas que deben sus plumas y sus opiniones a los dueños de su medio. Algo que por otro lado es totalmente lícito, pues casi todos nos vemos forzados a vendernos por un salario. Pero es así como el mal llamado cuarto poder fomenta sin escrúpulos que se haga un uso torticero de sus medios para difundir bulos y campañas destinadas a oscuros intereses políticos, a sabiendas de que con ello solo erosionan nuestra endeble salud democrática, lanzándose a una lucha partidista para alcanzar sus objetivos sin hacer prisioneros y caiga quien caiga.

Y luego están las redes sociales, el otro gran estercolero en el que se está llevando a cabo otra batalla sin descanso. No importa que no consumas periódicos o no hayas visto un noticiario de televisión en años, a tu teléfono te llegan sin descanso los ecos de una guerra cultural por manejar el relato, un relato que jamás van a contarte en su totalidad, pues solo buscan alienarte y ganarte para su causa. Hoy en día mucha gente usa las redes sociales para informarse y cargar su argumentación con ideas sacadas a toda prisa que se consumen con la misma rapidez. Miles de capturas de pantalla de titulares sensacionalistas y gruesos te dan la noticia hecha sin que tengas la necesidad de leer el contenido o contrastar otras fuentes, o simplemente  de ejercitar tu pensamiento crítico. Miles de memes y bulos inundan las redes sociales buscando confundir y crear estados de opinión. Hoy, cuando lees una noticia en cualquier red social, lo menos importante son los hechos, el contexto pasa a ser algo superfluo, y lo verdaderamente inútil es la veracidad de esos hechos. Si con ello se puede sacar un mensaje que ayude a desprestigiar al contrincante, todo vale. Y es ese ‘todo vale’ el que pone en peligro la sociedad en la que vivimos.

La Sexta Noche

Porque, y aunque resulte molesto e inapropiado decirlo, hay demasiada gente con el cerebro blandito al que tales mensajes les traspasan como el hierro candente en la cera, dejando un destrozo considerable. Gentes con poca enjundia en su pensar y menos conexiones sinápticas que el AVE de Extremadura. Esto, que dicho así puede resultar hasta gracioso, tiene en su fondo un peligro real y perceptible apenas fuerces a determinados individuos a usar su pensamiento. Si a esos cerebros blanditos, poco acostumbrados a manejar, comprender y criticar la información que reciben, les vas soltando consignas simples y directas, con mensajes que apelen a sus sentimientos atávicos, dotándolos de una supuesta identidad que no es tal – salvo que en el borreguismo den carnet de militancia- y echando de paso la culpa de tus males a quienes se te permite odiar y despreciar porque no comparte tus valores e ideas, resulta que de pronto tienes una masa informe repitiendo las mismas consignas como loros amaestrados.

Todo esto no es nuevo, si acaso se repite cambiando un poco sus ropajes y escudándose en un neoliberalismo de mierda que solo aspira a venderte la idea de que eres libre mientras te exprime la vida haciéndote pagar hasta por respirar. No, no hay nada nuevo bajo el sol.

Los sembradores de odio y confusión han existido siempre. Los engañabobos y los listos también. Y para nuestra desgracia, la infinidad de cerebros blanditos que se tragan sus cuentos como pastillas para dormir, también. Todo está tan lleno de mierda que no entiendo cómo las cosas funcionan. Bueno, la verdad es que si lo sé. Nuestro sistema social y político, basado en la corrupción sistémica, tienen la culpa de que la desvergüenza y la impunidad campen a sus anchas sin orden de arresto.

A poco que han notado un viento que les viene a favor, los de siempre han envalentonado sus discursos y proclamas negando con saña lo que un día tuvieron que admitir a regañadientes. Ya no se esconden, odian dar libertades y derechos salvo a sí mismos, como odian subir los sueldos de los demás salvo los suyos, que siempre aumentan, y preferirían retroceder a tiempos que ni vivieron y que a golpes de ignorancia idealizan; odian a las mujeres porque se saben inferiores a ella; odian a quienes hacen con su vida una expresión de libertad, sea sexual, vital o ideológica; odian lo público porque piensan que es malgastar el dinero de todos procurar una sanidad y educación gratuitas, sobre todo porque pueden privatizarse y sacar unos beneficios a repartir entre los pocos de siempre.

No vienen a arrimar el hombro, porque como jodidos zánganos individualistas no creen en el bien común. Tampoco vienen a proponer soluciones, prefieren llegar al poder, esa es su única meta. Hay un auge de la ultraderecha a nivel mundial que traerá aparejada, como una mala fiebre, la pérdida de derechos por los que mucha gente luchó y dejó su vida.

Pero esos malnacidos no me sorprenden, siempre estuvieron ahí. Me cabrean mucho más todos esos cerebros blanditos que haciendo de su capa un sayo compran, difunden y hacen suyas unas ideas que por encima de cualquier otra cosa van en contra de sus propios intereses. Por mucho que se engañen diciendo que solo ellos defienden lo que de verdad importa: la patria, las tradiciones, el orgullo nacional… o sea, lo que no te llena la nevera ni hace que tu día a día sea  mejor.

A todos nos ampara el derecho a tener y defender nuestras propias ideas, aunque sean las de otro y ni siquiera las cuestionemos. Pero cada día que pasa tengo más firme una convicción, una inquietud que ya no me deja mirar hacia otro lado. No voy a respetar ideas de mierda o argumentos falaces que busquen sembrar odio y discordia. No voy a respetar ideas que atenten contra la dignidad humana en cualquiera de sus formas. A esos cerebros blanditos les respeto por encima de todo, y sería el primero en defender su dignidad si les fuese atacada. Como hombre de fe, jamás la he perdido en el hombre y sus posibilidades. Sin embargo, se acabó el tiempo de respetar ideas de mierda y argumentarios asesinos solo porque quienes las defienden creen que ellos son sus ideas. Ese tiempo pasó.

Opinión | El “gatopardismo” del PP

En 1958, Giuseppe Tomasi di Lampedusa publicó “El Gatopardo”, en la que expresaba la idea de que la aristocracia tenía que aceptar cambios políticos que pueden ser inevitables con el fin de preservar su poder, estableciendo aquello de que “Si queremos que todo siga como está, es necesario que cambie todo”.  Esta aparente paradoja ha venido desde entonces impregnando a la política como doctrina en el sentido más amplio y en todo su abanico ideológico, lo que se ha venido a denominar como lampedusismo o gatopardismo.

El recién congreso del PP celebrado en Sevilla, se ha convertido en todo un ejercicio de gatopardismo al más estilo ortodoxo del concepto. El congreso de los populares se ha celebrado bajo el lema de “PREPARADOS”, que visto lo visto, muy bien se ha podido traducir como dispuestos a que todo siga igual. 

Ha sido un congreso en el que no ha habido debate ideológico, ni análisis de ningún tipo porque no ha habido propuestas ni nada parecido. Tampoco ha existido ninguna reflexión sobre la relación del PP con la ultraderecha ni en las formas y modos de practicar la oposición en el Parlamento. Tan solo se ha tratado de un congreso para cambiar una dirección quemada por sus muchos errores y bandazos y finiquitada por el único acierto: señalar de dudosa moralidad las comisiones cobradas en plena pandemia por el hermano de la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso. La lucha contra la corrupción interna seguirá siendo la asignatura pendiente del PP de la nueva dirección. La lección ha sido contundente: cuidado con quien se mueva, porque no solo no sale en la foto, sino que se le borra.  

El ya expresidente del PP, Pablo Casado, pretendió cambiar de sede nacional en la madrileña calle de Génova reformada con dinero negro fruto de la corrupción, como gesto de una voluntad inequívoca de rechazo de la misma. Ya nadie en el PP habla de la necesidad de cambiar de sede, si sus nuevos moradores no se sienten incómodos en ella.

Alberto Núñez Feijóo, que viene a sacar el PP del riesgo de desaparición tal como ha señalado el oráculo Aznar, viene con una abultada mochila a sus espaldas. Una estrecha relación con un conocido narcotraficante gallego que no ha sabido explicar del todo y de la que no quiere oír ni hablar y un supuesto trato de favor en forma de millonarios contratos a una empresa de seguridad en la que la hermana del actual presidente del PP nacional tiene un relevante cargo de responsabilidad.

No se sabe si es el caso de la hermana de Feijóo lo que lleva a este a asumir de pleno todo lo referente al caso del hermano de la presidenta de Madrid, Díaz Ayuso. O a ese otro recién destapado de la contratación sin concurso de la empresa de la madre de la presidenta madrileña por la Junta de Andalucía. Todos ocurridos durante la pandemia. 

La designación como Secretaria General del partido de Cuca Gamarra, casadista acérrima hasta que vislumbró que traicionando a su mentor era la oportunidad, no solo de conservar sino de consolidar y mejorar su estatus en el partido, es el paradigma más meridiano de la mayúscula traición habida en el PP que lo ha llevado a cambiar todo, para que nada cambie.

En definitiva, un gatopardismo extremo y paradigmático que nada presagia que las formas y modos de la política del PP cambien, ya sea por las rémoras que unos traen, las carencias que otros manifiestan y la ambición de los que no dan por terminada la fraticida lucha por el poder interno en el partido. Mientras tanto, la ultraderecha frotándose las manos y babeante relamiéndose los labios.

Para este viaje no hace falta tanto equipaje ni tantas alharacas. 

Opinión | Cuentos

y que el miedo del hombre…

ha inventado todos los cuentos

León Felipe

Llevo algún tiempo sin aparecer por esta ventana en la que alguna que otra vez metí mi prosa bana llena de juegos e ideas sacadas de aquí y de allá, procurando siempre no hacerme notar más de la cuenta. Los motivos de mi ausencia han sido varios, el principal, una pérdida de la que aún ando renqueante, y otra, el secarral en que de pronto se convirtieron mis ganas de escribir. A veces no saber qué decir es casi una bendición. Y nada es más cierto que aquello de que somos dueños de nuestro silencio y esclavos de nuestras palabras.

Por eso hoy de nuevo me asomo a vuestra ventana, a ponerme los grilletes de mis palabras, aherrojarme con sustantivos y trabar con adjetivos las torpes piernas que me sustentan.

Todo se debe a que últimamente ando como hastiado de que a fuerza de tantos acontecimientos funestos, el miedo se haya convertido en una especie de pasajero molesto que no nos deja estirar las piernas porque ha echado demasiado para atrás su asiento, dejándonos justo el espacio para, sin estar incómodos, no poder sentirnos a gusto.

Y esa incomodidad, de la que rara vez somos conscientes, acaba provocando la percepción de que nada de lo que nos ocurre estuviera en nuestras manos. Que fuerzas que desconocemos manejan a su antojo los avatares de nuestra existencia. Ya sea por un virus, la inflación o los prolegómenos de una guerra mundial, el mundo no parece moverse en coordenadas humanas que tú y yo podamos entender. Nuestra única función parece ser la de meros espectadores que solo contribuyen a que la rueda del mercantilismo siga girando, sin importar las consecuencias ni las salvajadas que se encubran. “Es el mercado, amigos”, que diría aquel político de tan nefasto recuerdo.  Con esa endemoniada idea justifican que tu vida se parezca a la de un esclavo cuyas migajas de beneficio se reducen a hacerte creer que eres libre por elegir y comprar bienes de consumo.

Hubo una vez en vuestras tierras gentes que armadas con viejas escopetas decidieron que ya era hora de luchar por su libertad, por la dignidad que toda vida humana merece y el derecho a vivir sin tener que agachar la cabeza. Y allí fueron, a sitiar el cuartel de la Guardia Civil, símbolo de un Estado por naturaleza represivo, que siempre atiende los intereses de las clases dominantes y privilegiadas antes que las del pueblo. Esas gentes valientes, amoratadas de frío y con más miedo que el que pudiéramos tener nosotros hoy en día, se lanzaron decididos a honrar con sus vidas aquella estúpida necesidad que tenemos algunos seres humanos de concebir nuestra existencia en libertad.

Me acuerdo de esos hombres, y de otros miles que desde lo más profundo de la historia siempre gritaron lo mismo: Libertad.  Hombres que no siguieron el camino marcado, hombres que inventaron sus propias circunstancias sin dejarse arrastrar ni imponer nada que socavase su Libertad. Ellos son quienes debieran ser nuestros guías en estos tiempos que algunos se empeñan en oscurecer, queriendo que por nuestra seguridad, dejemos de ejercer aquello que jamás podrán gobernar, nuestra Libertad.

Hay demasiadas guerras en el mundo, de muchas ni siquiera nos llegan sus ecos, otras son silenciadas y llevadas a cabo por gobiernos que revestidos de democracia, son puros Estados autoritarios. Toda guerra es cruel e injusta, toda guerra es una vergüenza para nuestra especie, empeñada en un auto genocidio donde se sacrifican a los de siempre. Y los de siempre somos nosotros, los que formamos parte del engranaje siempre prescindible e inútil si no sacrificas tu vida al capital para recoger unas migajas que te dan la ilusión de que estás vivo.

No, no me gustan las guerras, ni los conflictos, salvo los míos propios, esos que me ayudan a crecer y asentarme en esta tierra con el orgullo de pertenecer a una especie en la que aún creo, y en cuyas posibilidades jamás dejaré de creer. No me gustan las guerras, por eso jamás contarán conmigo para luchar bajo ninguna bandera, ni para defender los intereses económicos de unos pocos cuyas vidas siempre estarán a salvo tras las mesas de sus despachos. No me gustan las guerras, ni los estados, ni los ejércitos, ni el capitalismo cuya tiranía masacra a millones de seres humanos silenciosamente después de haberles convencido de que entreguen sus vidas como si dispusiesen de otra. Habrá quien me llame loco, idiota, utópico o cualquier otro epíteto que le venga bien. Yo vivo inmerso en el sistema, y asumo mis contradicciones y mi falta de valor, y a pequeña escala, hago lo que puedo por revelarme. Tirar mis argumentos y mis ideas es fácil, pero no escribo para convencer a nadie.

Pero si me preguntan, diré que mi sangre es roja y negra, que mis deseos son la libertad y la realización humana por encima de los condicionantes y las extorsiones del sistema capitalista. Qué tengo la rabia de los oprimidos y los vencidos, que llevo a cuestas el dolor de los masacrados y los olvidados. Si me preguntan, les contestaré con versos de León Felipe: “ Yo no sé muchas cosas, es verdad, /pero me han dormido con todos los cuentos, / y sé todos los cuentos”.

Hoy que todo parece confluir hacia una locura fratricida entre potencias nucleares, este viejo anarquista de tres al cuarto no quiere ni matar ni morir por ninguno de sus estúpidos conflictos, ni por defender los intereses económicos de nadie. Una guerra más es solo una desgracia para un pueblo inocente, y una vergüenza para el resto de los seres humanos.

Pero en el fondo es solo un cuento más con el que dormir al hombre para que no despierte.

Hasta el año que viene “Independencia”

Se esperaba como la lluvia que ha llegado estos días, las ganas de una fiesta “en condiciones” las tenía prácticamente todo el mundo, desde los niños hasta los abuelos y este año sí, se que se ha celebrado la fiesta mayor de Benalup-Casas Viejas, la Fiesta de la Independencia, aunque para muchos haya sido algo descafeinada.

Foto: Juan A. Sánchez Alconchel

Todo comenzó el viernes con gente por el centro, los niños correteaban por la alameda como hacía años que no veía, los padres hacían corrillos en la alameda o en torno a las barras de los bares, con un ojo puesto en el crío que se alejaba un poco más de lo habitual y otro en el vaso de cerveza que apuraban como si de un elixir se tratase. Y los toros “hinchables” salieron, y los niños los seguían con jolgorio, bueno algunos, los más pequeños, se echaban a un lado gesticulando entre el asombro y el miedo. Minutos después ya todo era una fiesta, música en la calle, el tiempo, acompañaba, y era raro no ver a grupos de personas riendo e intercambiando gestos de cariño. Ah y se agradece que le hayan permitido a David montar su Food Truck en la plaza del pijo, gesto que ha ayudado a docenas de padres poder alimentar a sus hij@s y seguir disfrutando de la fiesta con amigos y familiares.

Foto: La Libertaria Información

Y llegó a escena el gran Emilio y su banda, Los Intocables, un grupo “de Benalup”, de toda la vida y que son unos incomprendidos. Su música llega dentro, rememoran temas que han sido santo y seña para los rockeros, y Emilio, su vocalista lo dijo todo “Gracias a quienes han hecho posible esto, se demuestra que no hace falta soltar animales por la calles para pasarlo bien”, una declaración de intenciones que particularmente apoyo, más allá de mi respeto profundo a quienes no opinen igual. Con o sin polémica, la música fue llenando los corazones de quienes disfrutábamos como hacía tiempo que no lo hacíamos. Los bares también cumplían su función, ponían copas, facilitaban a los clientes el acceso a los aseos, y todo sonaba como una sinfonía, supongo que como el equipo de gobierno había deseado, por el bien de todos.

La música en directo se trasladó luego a otra zona, donde otros bares pudieron hacer caja sin temer al botellón que solía rondar por nuestras calles no hace mucho. Sí, ha habido botellón, al menos yo me he cruzado con algunas personas que buscaban otras formas de hacerlo, en casa de algún amigo que vivía cerca, algún que otro garito abierto solo y exclusivamente para la ocasión, pero, evidentemente, nada como lo que se vivió en el año 2019, cuando se culminó una de las vaquillas más “tóxicas” de nuestra historia.

Foto: Juan A. Sánchez Alconchel

El sábado comenzó con fuerza, todo el mundo era consciente que era el día, sí, el día grande por excelencia y más sabiendo que la lluvia amenazaba la continuidad de la fiesta. Por eso había gente en la calle desde bien temprano. La batucada animó el centro con sus sones y era difícil no repetir el golpe de sus baquetas con los pies. El sábado también fue el día para el grupo local Los perseguíos y para un grupo mítico y muy conocido en la provincia de Cádiz, como es Super agente 86. Las calles rebosaban de personas, la gente disfrutaba, la gran mayoría (por no decir todos) sin mascarilla y sin mantener la distancia de seguridad, ¿no hay COVID? pues probablemente sí, pero nos tendremos que encomendar a la Santísima Virgen de la Piedad o al Santísimo Padre de Ojalá no pase nada, porque de otra forma puede ser desastroso para sus organizadores, es decir, el ayuntamiento.

No sé de qué forma habrá afectado a los vecinos esta fiesta, sé, por la parte que me toca, que en general el sentimiento es de alivio, nada que ver con lo que se ha vivido otros años, siempre está el típico o la típica desalmada que orina en la calle o que va rompiendo vasos de cristal con el consecuente peligro que eso conlleva, pero nada que ver con el desenfreno sin límites de otros años, y se agradece. Se puede decir que el sábado se vivieron momentos mágicos y que mucha gente estuvo feliz, solo hay que darse una vuelta por las redes sociales y se puede palpar el sentir general de la población.

Foto: La Libertaria Información

El domingo fue un quiero y no puedo, primero había que recuperarse de la larga noche del sábado, por otro lado la amenaza de lluvia se tornó en realidad a partir del mediodía, con poca intensidad al principio y ganando enteros a lo largo de la tarde. Eso deslució bastante la fiesta hasta el punto de aplazar o cancelar el concierto de Tres d son, que no pudo celebrarse.

Lo que sí se celebró fue una Diana Floreada muy deslucida por le viento de levante que estaba insoportable y que desgraciadamente echó al suelo la exposición itinerante “Cádiz quiere verte” que no pudo resistir la rachas de viento que superaron los 90 kms/h. en algunos momentos de la madrugada y la mañana del domingo. También se celebró el acto institucional que tuvo lugar en el teatro, un acto muy emotivo por la ausencia por enfermedad de Pedro Mateos, el principal homenajeado.

Foto: Ayuntamiento de Benalup-Casas Viejas

Desgraciadamente, este fin de semana también se fue una mujer referente de nuestro pueblo, Isabel “la berenjena”, una mujer emprendedora, que endulzó la vida de los que hoy estamos entre los 40 y 60 años, que es difícil de no recordar (yo echo de menos sus tortas de aceite) y que marcó una época en nuestra localidad. Vayan mis condolencias para sus familiares y amigos.

Mientras tanto, en otra parte del planeta, Putin sigue con su ofensiva sobre Ucrania, el Cádiz C.F. ganó un partido que le da aire para intentar mantenerse en primera y el clásico nos dejó un Barça superior que probablemente no le de para una liga, pero sí para una alegría después de una nefasta temporada. Pero vamos a lo que nos ocupa…

Sea como fuere, se puede decir que el pueblo ha ganado este año con la fiesta. También es cierto que visto lo visto, si hubiesen querido sacar a los toros, también se podría haber sacado (yo, agradezco que no), que el COVID no puede servir de excusa y que el sentir general del pueblo es que este año se ha hecho mejor. Por supuesto que se pueden mejorar cosas, a la vista está, pero creo que todas las partes, público, participantes, bares, etc… han encontrado un equilibrio que puede ser, como decía Bogart en Casablanca, el principio de una hermosa amistad.

Opinión | 48 horas para armas no a armas sí

En menos de 48 horas, Pedro Sánchez ha pasado de manifestar que España está comprometida con Ucrania con la entrega de material defensivo como cascos, chalecos antibalas y material sanitario y que tan solo enviaría armas a través del Fondo Europeo para la Paz, a anunciar que al igual que han decidido Alemania y Francia, entre otros países europeos, enviará armamentos defensivos por su cuenta. 

Tal cambio de postura ha originado un desencuentro en el seno de Unidas Podemos, ya que la Vicepresidenta y Ministra de trabajo, Yolanda Díaz, manifestó estar de acuerdo con la decisión, mientras que las Ministras Belarra y Montero y el exvicepresidente Iglesias se han manifestado radicalmente en contra con el envío de armas ofensivas a Ucrania y apuestan por el diálogo y la diplomacia principalmente.

Este sorprendente cambio de actitud del Presidente apoyado por la Ministra de Defensa con su consabido ardor guerrero y en tan poco espacio de tiempo, pese a la oposición de gran parte de su socio de gobierno Unidas Podemos, que creen que esa decisión supondría contribuir a una peligrosa escalada bélica, no ha sido suficientemente explicado y caben toda clase de conjeturas al respecto.

Cabe preguntarse qué ha ocurrido en ese lapso de tiempo, amén de un recrudecimiento de la ofensiva rusa sobre Ucrania, para que obrara este cambio radical en el Presidente. ¿Presiones de los socios de la Unión Europea? ¿Presiones de los socios de la OTAN?

No cabe duda que habrá habido presiones de unos y de otros, aunque nunca lo sabremos con certeza, y de haberlas tampoco sabremos a ciencia cierta la naturaleza de las mismas. Pero determinados acontecimientos que han ocurrido en ese lapso de tiempo pueden darnos una pista del verdadero alcance de las presiones recibidas. 

Casualmente en medio de la vorágine belicista de Rusia contra Ucrania y de la implantación de las múltiples sanciones impuestas por ello, se ha colado el hecho de dos asaltos masivos en la valla fronteriza en Ceuta con Marruecos ante la inacción de las autoridades marroquíes.

Hay quien dice que determinado teléfono en Moncloa sonó y una voz con marcado acento norteamericano al otro lado del hilo telefónico dijo: “Presidente Sánchez, has visto lo que ha pasado en Ceuta, pues no es nada con lo que te espera si no rectificas y anuncias que España va a enviar armas de forma independiente y que estará dispuesta a secundar lo que la OTAN estime necesario”.

El mensaje ha sido efectivo porque la recogida de cable de Sánchez ha sido manifiesta, incluso sabiendo que originaría un nuevo desencuentro con su socio de gobierno, Unidas Podemos, aunque si bien es cierto, ha servido para debilitarle ya que ha originado una visible división interna, sobre todo, con quien pretende encabezar el nuevo proyecto político al margen de siglas de partidos políticos ya existente.

Otros piensan que, conociendo a Sánchez, lo que ha originado el cambio de parecer del Presidente ha sido, precisamente, esto último y no el recrudecimiento de la ofensiva bélica rusa contra los ucranianos, ni las presiones de sus socios de la UE y OTAN, ni tampoco la eventualidad de los asaltos a la valla fronteriza ceutí.

Un PP aún en estado de shock por sus líos internos con la corrupción y un socio de gobierno dividido, qué más se puede querer.

Opinión | Ucrania e Irak, dos caras de la misma moneda

Vladimir Putin es un dictador corrupto megalómano que tiene subyugado con mano dura al pueblo ruso con su régimen autócrata. A lo largo de su trayectoria, en su loca estrategia de extender su marco de influencia ha acometido iniciativas por las buenas o por las malas contra aquellas repúblicas fronterizas que tras la caída de la URSS emprendieron una andadura independiente de la actual Rusia, siendo el caso de Chechenia el más sobresaliente del fracaso de sus iniciativas imperialistas que tuvo que abandonarla tras dejarla en un absoluto caos destructivo.

Putin ha emprendido una invasión bélica contra Ucrania, contraviniendo todo el derecho internacional, argumentando que pretende desmilitarizarla y desnazificarla, ya que según manifiesta muchas personas han sido objeto de abusos y genocidio por parte del régimen de Kiev durante 8 años, además de defender a su país de una amenaza real por parte de occidente de confirmarse la entrada en la OTAN de la republica ucraniana. Ninguna de estas excusas es cierta, salvo que Ucrania había solicitado la entrada en la OTAN, por lo que la única razón para invadir Ucrania es que Putin ha interpretado la citada solicitud ucraniana como un peligro para su país o, mejor dicho, para la seguridad y mantenimiento de su régimen.

La respuesta de occidente abanderada por EE.UU. no se ha hecho esperar y alarmados, escandalizados e indignados por la injustificable acción bélica de Putin contra Ucrania, anuncian sanciones económicas, financieras y comerciales contra Rusia por lo que entienden un fragante atropello a la legalidad y derecho internacional contra la independencia e integridad de Ucrania. Además de los supuestos ejercicios de intimidación de la OTAN con despliegue de fuerzas en los países miembros de la misma, limítrofes de la zona de conflicto.

Es cierto que la iniciativa de invasión de un país soberano como Ucrania por parte de Rusia no tiene justificación alguna y merece el reproche absoluto de la comunidad internacional, individualmente y a través de la ONU y demás organizaciones internacionales como la propia UE, así como, todas las sanciones que de manera efectiva y bajo el consenso internacional puedan articularse al respecto. Pero no es menos cierto, que las justificaciones dadas por Putin para invadir Ucrania se parecen muy mucho a las dadas por EE.UU. cuando decidió invadir Irak con el apoyo de Gran Bretaña y España sin el consenso o la indiferencia de la comunidad internacional ni de la propia ONU.

En su día se esgrimieron que el régimen de Sadam Hussein tenía subyugado a su pueblo, que tenía armas de destrucción masiva que suponían una amenaza para Occidente, además de que en ese país se estaban amparando a organizaciones terroristas. Parecidas justificaciones se utilizaron para invadir Libia y derrocar al dictador Gadaffi. La consecuencia de ambas invasiones es que han dejado a sus poblaciones al pairo en manos de señores de la guerra y clanes al convertir tanto a Irak como a Libia en Estados fallidos donde los derechos humanos no se respetan en modo alguno.

Ninguna sanción se estableció para EE.UU. ni a los países que apoyaron de forma expresa aquellas iniciativas bélicas injustificadas, máxime cuando se pudo comprobar que en Irak no había ni armas de destrucción masiva ni nada parecido. Aquello solo fue una excusa de EE.UU. para responder por los atentados sufridos el 11S y para hacerse con el petróleo existente en esos países.

La hipocresía manifiesta y la doble vara de medir de la comunidad internacional y más concretamente de EE.UU., es lo que hace que sátrapas como Putin se sientan legitimado a emprender iniciativas como la emprendida contra Ucrania con la excusa de defender los intereses y seguridad de su país.

Para colmo de los peligrosos despropósitos, el expresidente estadounidense, Donald Trump, califica de “maravillosa” la estrategia de Putin en Ucrania proponiendo que EE.UU. la aplique igualmente a México.

Opinión | Vamos a “escuchá”

“Luna, Luna,
riñe a las criaturas del campo
dile a los gorriones
qué no se posen en mi palo.
Luna, Luna,….
Desata mi silencio
Qué quiero ser un hombre…”

Sigue sonando el comienzo del popurrí del aquel casete treinta años después; en soportes que no sentirán el tacto de un bolígrafo cuya función principal se pone a descansar.

(….)

-¿Otraz vez escuchando carnaval en tu casa y no vas a ver a las de tu pueblo? – se oyó al fondo del pasillo.

– Si ver, las veo, – contestó invitándole a pasar al teatro improvisado del dormitorio

– ¿Entonces? – replicó el otro.

– Tengo un deseo que es casi una utopía.

– ¿Cómo? ¿Cuál? – preguntó impaciente mientras reducía el volumen del reproductor al silencio.

(Qué rabia que siga reproduciéndose sin oír lo que intentas aprender)

– Acomódate y te recito el repertorio:

Quiero escuchar a aquel de la izquierda (soy zurdo, quizás sea el motivo) que destrozaba el papel de aluminio con el premio de un bocadillo que tenía sus días contados en media hora de recreo. Quiero escuchar a su hermano que lo admiraba antes que yo.

Solo quiero escuchar al niño pedir un libreto al padre y el sonido del beso de las monedas al despedirse y abandonar un bolsillo lleno de colorines. Quiero oír bajito las gracias del que no lleva más disfraz que el de la inocencia y los colores de un día soleado. El único blanco que se ve es el de su sonrisa.

Quiero escuchar aquel estribillo que oía aquel niño de 12 años, que sentado aprendía en las tablas de El Dornillo. Aquel que perseguía a su agrupación con la presentación en el recuerdo y el popurrí en la memoria.

Quiero que ese niño ya padre, disfrute con la imagen de su heredero, en conocimiento, aprendiendo, respetando y escuchando carnaval.

Quiero seguir oyendo la posible herencia del carnaval en las primeras palabras detrás de un micrófono, de cuya propietaria me separa la edad y una pared con no más grueso que el ancho de una serpentina. Hay épocas en que las construcciones son de chirigota.

Quiero escuchar las cuartetas de aquel que ha hecho de la generosidad y dedicación su profesión, su labor. Aquel, que desde la distancia y con una ensaimada en la mano, divisa y crea pasodobles y cuartetas antes que la Navidad nos regale su visita. Aquel, que de los descartes de propios y extraños forma la palabra LIBERTAD.

(LIBERTAD, algo tan necesario en carnaval y que por motivos de “vete a tu saber” se quedan guardadas en el local de ensayo. Mis “vete a tu saber” durarían más que un popurrí y me tengo que ceñir al tiempo del pase, no vaya a ser que me sancionen).

Quiero seguir escuchando los recuerdos del antiguo coplero al cruzar la puerta de esa casa, donde el olor del puchero y el pitido de la olla, calentada con el fuego en llamas, suena mejor que cualquier pasodoble.

Que no se me olvide que la comparsa del Puerto es la mejor de todas; que si me olvida, él me lo recuerda hasta que los bostezos hacen acto de presencia recordando a Los Dormilones.

Quiero oír vuestros aplausos entre “olés”, “qué buenos son” y “otra”. Quiero que suenen más fuertes y sean más duraderos que sus propias razones:

Cuatro meses sin dar las buenas noches a la hora de siempre.

Cuatro meses sin más cena que un acorde.

Cuatro meses cerrando su negocio y sustento con el premio de la cuota de un disfraz.

Cuatro meses de madrugones con el repertorio en la cabeza y el volante en las manos.

Cuatro meses junto al bombo y la caja. Un bombo cuyo diámetro se mide por semanas y suena sin baquetas. Una caja que crece con el sonido de las entrañas del bombo, cuyo eco es inversamente proporcional al popurrí de colores de disfraces diminutos; de regalos que caducarán en menos de dos piñatas. Una caja con el eco de las sonrisas de los autores de una agrupación; con la letra de un nombre y la música de dos apellidos.

¿Acaso no merecen dos semanas de respeto cuatro meses de ensayos?, le pregunté con musicalidad de cuplé.

Empieza un año más.

Bajad el tono, quiero escuchar carnaval.

Opinión | ¿Es el fin de las vaquillas?

No pensaba escribir sobre esto ni sobre nada en absoluto, pero anoche mientras escuchaba la chirigota de los Yesterday de Juan Carlos Aragón me acordé de Salus. Estoy seguro de que a estas alturas ya tendríamos un post de los suyos agitando el avispero con el asunto de las vaquillas. Como no soy él, antes que nada, me gustaría encomendar mi alma a la divina providencia para que el posible vapuleo no me deje hecho un guiñapo. “El que no llora no mama”, decía el maestro, a lo que le sumo con su permiso “el que calla, otorga”, y como la cosa no está para otorgar gratuitamente, allá va mi reflexión.

Desde hace una década, probablemente más, cada año la celebración de la Fiesta de la Independencia o “las vaquillas”, como es comúnmente conocida, ha sido objeto de polémicas e innumerables controversias. Todas estas casi siempre han girado en torno al aumento de los excesos de alcohol y drogas, los desórdenes públicos y la suciedad generada en pleno casco histórico. Hay quienes opinan que dicha celebración ha sufrido una progresiva degeneración desde la primera década de los dos mil. Argumentando que en sus comienzos este evento no padecía la masificación de los últimos años, la cual señalan, acabó con el inicial espíritu integrador de la población local. Los más críticos acusan directamente al ayuntamiento de ser cómplice de la negativa deriva que poco a poco había tomado la festividad.

Lo cierto es que la predisposición al “botellón” entre los más jóvenes no es un problema exclusivo de la Fiesta de la Independencia. Más bien se trata de una tendencia en casi todos los festejos de nuestra geografía nacional en las últimas décadas. Igualmente es conveniente destacar que algunas localidades colindantes con eventos parecidos como Vejer de la Frontera o Paterna de Rivera prohíben el consumo de alcohol en la vía pública o al llamado botellón. Aunque esta medida no evite en absoluto dicha práctica entre los más jóvenes y no tan jóvenes.

Siendo pragmáticos con lo acaecido hay que reconocer que el consistorio se ha atrevido a hurgar en aquello que hasta hace muy poco parecía intocable. La propuesta es muy valiente, aunque las formas parezcan bastante peregrinas. Una vez descorchado el tapón y tras regarse un poco de bilis por el suelo iniciemos el debate y hablemos de TRANSFORMACIÓN. No nos excusemos en la pandemia la cual nos tiene a todos hasta las mismísimas narices. Tampoco se debe menospreciar este asunto, ya que tras dos duros años de restricciones de toda índole, la población se encuentra en su derecho de reclamar una buena bacanal donde ahogar las penas del desamparo y la merma de expectativas que ha dejado la crisis sanitaria tras de sí.

Sin entrar en más detalles les presento una serie de alternativas que, por norma general, han sido propuestas por los vecinos de diferentes ideologías en las distintas tertulias en las redes sociales a lo largo de los años:

  • ¿Toros sí, botellón no?
  • ¿Verdaderamente es vital la suelta de reses por la vía pública para la pervivencia de la fiesta? ¿O puede ser lo mismo o mejor sin ella?
  • ¿Sustituir la tradicional fiesta por otro tipo de festival en otra ubicación del municipio?
  • ¿Defender el festejo a toda costa?
  • ¿Acabar con la Fiesta de la Independencia tal y como la conocemos por actos culturales en conmemoración de la segregación con Medina Sidonia?
  • ¿Confeccionar un formato hibrido entre suelta de novillos en el centro y la organización de otros eventos en diferentes enclaves de la localidad?
  • ¿Exportar íntegramente el formato actual al recinto ferial realizándose la suelta de reses en una plaza portátil, como así se hace en otros municipios andaluces?                                                                                      

El propósito es que a partir de estas premisas se motive un debate respetuoso y razonable donde se manifiesten todos los pros y contras de esta festividad con el fin de concebir una posible alternativa viable con miras al futuro. No resultará beneficioso para el bien común un cambio o transformación de este acontecimiento social contando solo con la participación y beneplácito de algunos actores económicos del municipio. Los cuales se limitarán a defender aquella postura más ventajosa para sus intereses.

Si tanto importa el devenir de esta celebración se debería exigir a la institución local más transparencia con sus verdaderas intenciones y una más que razonable justificación. Sin escudarse en excusas COVID. Sería primordial tener en cuenta a todas las partes por igual en vez de establecer medidas “para el pueblo, pero sin el pueblo”.